Fue censurado y guardado en el Archivo General de la Administración
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha emitido un comunicado solicitando al Gobierno central que el manuscrito original de 'La colmena', obra del autor Camilo José Cela, permanezca en la ciudad. Este documento fue descubierto recientemente en el Archivo General de la Administración (AGA) y corresponde al texto que Cela envió a la censura en 1946.
Tal y como contaba Eldiario.es, el descubrimiento del manuscrito fue realizado por un investigador, lo que ha llevado al Consistorio a actuar para asegurar que este importante documento literario permanezca en Alcalá de Henares.
Santiago Alonso, concejal de Cultura, ha expresado su deseo de que el manuscrito, que ha estado archivado durante décadas en el Archivo de Alcalá, sea musealizado. Propone que se ubique en un espacio accesible tanto al público en general como a la comunidad investigadora.
Alonso ha subrayado la profunda conexión histórica y cultural que Camilo José Cela tiene con Alcalá de Henares. Destaca que en 1989, Cela fue investido como doctor 'honoris causa' por la Universidad de Alcalá y que participó activamente en los actos del Premio Cervantes durante muchos años. Esta relación constante ha contribuido al prestigio literario de la ciudad en el ámbito cultural hispánico.
El concejal argumenta que mantener el manuscrito en Alcalá fortalecería la conexión histórico-literaria entre la ciudad, cuna de Miguel de Cervantes, y Cela, quien recibió el Premio Nobel de Literatura en el siglo XX. Esto proporcionaría un espacio único para el estudio sobre creación literaria, censura y recepción crítica.
Alonso ha hecho un llamado directo al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, instándole a que el Gobierno actúe con responsabilidad y sensibilidad en la decisión sobre el futuro del manuscrito. El concejal enfatiza la importancia simbólica y académica de que este legado permanezca en Alcalá, donde puede ser conservado y estudiado con rigor, evitando que sea relegado a un depósito sin proyección pública. El concejal ha defendido que Alcalá cuenta con las infraestructuras culturales necesarias, capacidad técnica y una red académica consolidada para asegurar la conservación, consulta científica y difusión educativa del documento.
Alonso concluye su argumentación afirmando que si Cervantes representa el origen de la novela moderna, Cela simboliza la consolidación de la narrativa española del siglo XX. Por lo tanto, la ciudad de Alcalá se erige como el punto de conexión entre ambos autores, y preservar esta continuidad es una responsabilidad compartida.
El descubrimiento de un manuscrito original de "La colmena", la obra más emblemática de Camilo José Cela, ha suscitado un gran interés en el ámbito literario. Este texto fue enviado a la censura el 7 de enero de 1946 y ha permanecido inédito durante casi ocho décadas. El manuscrito se encuentra en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares, bajo la custodia del Ministerio de Cultura.
El manuscrito está contenido en un sobre marrón, deteriorado por el tiempo, que incluye 100 folios mecanografiados. Este documento representa una versión más corta de la obra final que Cela publicó posteriormente. Además, el sobre lleva el membrete del Ministerio de Información y Turismo y está identificado con la inscripción a mano "61 bis 47".
Dentro del mismo sobre se hallan otros documentos relevantes:
Anotaciones de Cela para el prólogo de "La colmena".
Un listado de recomendaciones de autores contemporáneos, como Dámaso Alonso y Pío Baroja, que elogiaron la prosa de Cela en un intento de influir en la censura.
A pesar de los esfuerzos de Cela y los elogios de otros escritores, la censura prohibió la publicación de "La colmena" el 18 de enero de 1946, solo once días después de su presentación. El informe de la censura argumentó que la novela contravenía "el dogma y la moral", señalando que la obra exhibía "defectos y vicios actuales", especialmente en lo que respecta a cuestiones sexuales. El censor consideró que la obra carecía de mérito literario y era "francamente inmoral".
La censura continuó prohibiendo la publicación de "La colmena" en varias ocasiones entre 1946 y 1957. Esto provocó que el manuscrito original se archivara en diferentes expedientes, lo que complicó su localización. El texto permaneció en un archivo fechado en enero de 1953, coincidiendo con otra solicitud de Cela para que se reconsiderara la prohibición de la importación de la obra desde Buenos Aires, donde ya se había publicado una versión ampliada en 1951.
El manuscrito fue descubierto el 29 de septiembre por el investigador Álex Alonso, quien no estaba buscando específicamente este documento. Durante su trabajo en el archivo, encontró el texto inédito entre otros documentos relacionados con la censura franquista. Alonso, profesor de Literatura Contemporánea, estaba realizando un estudio sobre la censura entre 1950 y 1954.
Alonso sostiene que la censura no era un proceso uniforme; variaba según los censores y sus sensibilidades. En su análisis, utilizó el material encontrado para comparar las diferentes ediciones publicadas de "La colmena" y la bibliografía relacionada con Cela.
La primera hoja del manuscrito revela que Cela concebía "La colmena" como el primer libro de una trilogía titulada "Caminos inciertos". La estructura del manuscrito coincide con la del texto definitivo, compuesto por seis capítulos y un epílogo, que retratan la vida en el Madrid de la posguerra a través de diversos personajes.
El manuscrito refleja la miseria de la posguerra y presenta un estilo realista, con diálogos que a menudo incluyen lenguaje vulgar y referencias a la sexualidad. Estas características fueron las que llevaron a la censura a tachar numerosas secciones del texto.
Los documentos del archivo muestran que la censura se centró en eliminar cualquier contenido que pudiera ofender la moral católica o las buenas costumbres. A pesar de que el censor indicó que "La colmena" no atacaba al régimen, sí lo hacía contra el dogma y la moral, lo que llevó a su prohibición.
El censor concluyó que la obra no tenía un argumento serio y que consistía en "breves cuadros de la vida madrileña", lo que llevó a la afirmación de que no tenía valor literario. Las páginas tachadas reflejan las preocupaciones del régimen sobre el contenido sexual y las críticas implícitas a la iglesia.
El hallazgo del manuscrito original de "La colmena" es significativo no solo por su valor literario, sino también por lo que representa en términos de la historia de la censura en España. Este descubrimiento aporta una nueva dimensión al estudio de la obra de Cela y a la comprensión del contexto social y político de la época.
El hallazgo ha sido celebrado por la Fundación Camilo José Cela, que considera este evento como un "importante hallazgo" y una adición significativa a la historia literaria de España. Covadonga Rodríguez del Corral, directora de la Fundación, ha expresado su alegría por contar con el "expediente completo" de la obra. Este descubrimiento permite tener una referencia directa de las opiniones de Cela sobre la censura que sufrió su novela, así como ofrecer a los estudiosos una visión más clara de la realidad de la posguerra española.
Rodríguez del Corral ha destacado que, aunque el descubrimiento no altera la relevancia histórica de "La colmena", sí cambia la perspectiva desde la cual se puede investigar la obra. Se contará con un expediente completo que documenta el proceso de censura, lo que proporciona un contexto más rico sobre la España de la posguerra.
La Fundación ha señalado que este hallazgo completa un proceso que comenzó en 2014, cuando la hija del hispanista francés Nöel Salomon donó un manuscrito a la Biblioteca Nacional. Este manuscrito, aunque incompleto, llevó a la Real Academia de la Lengua a publicar una edición especial de "La colmena" en 2016. Ahora, con el descubrimiento de las 100 páginas íntegras del texto original, se puede acceder a la versión que Cela presentó a la censura.
Rodríguez del Corral ha explicado que la Fundación custodia los manuscritos de las 14 novelas de Cela, que incluyen tanto versiones escritas a mano como copias mecanografiadas. Estas copias eran corregidas y reelaboradas hasta llegar a la versión final que se enviaba a imprenta.
La directora ha señalado que, en el caso de "La colmena", siempre había una sensación de que faltaba algo entre el primer manuscrito y la segunda versión. Este vacío fue reconocido incluso por destacados estudiosos de la obra, como Fernando Ugarte y Adolfo Sotelo. La aparición de las hojas del manuscrito de Nöel Salomon se consideró un "eslabón que faltaba" en la historia de la novela.
El descubrimiento del manuscrito original ha provocado un "salto cualitativo" en la investigación, revelando connotaciones sexuales y tachaduras significativas que demuestran la severidad de la censura. Rodríguez del Corral ha enfatizado que la censura fue tan rigurosa que obligó a reescribir gran parte de la novela.
El material original incluye notas de Cela y recomendaciones de autores contemporáneos, como Dámaso Alonso y Pío Baroja. La novela está compuesta por 100 páginas, aunque Cela indica que algunas de ellas corresponden a páginas específicas, lo que sugiere que la obra fue más extensa de lo que se conocía. |