11
May
2026
Torrejón recibe a los pasajeros del Hondius antes de ser trasladados al Gómez Ulla Imprimir
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Foto cedida por Ministerio de DefensaCanarias no pudo evitar la entrada del crucero en sus aguas

El domingo 10 de mayo quedará grabado en la memoria sanitaria y política de España. Mientras el crucero 'MV Hondius', azotado por un brote de hantavirus, forzaba su entrada en el puerto de Granadilla en contra de la voluntad del Gobierno canario, un operativo sin precedentes lograba evacuar a los 14 pasajeros españoles. Tras un pulso institucional que retrasó el desembarco, un avión militar los trasladó a la base de Torrejón de Ardoz para ingresar en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla. La jornada, marcada por la tensión entre administraciones y la preocupación ciudadana, concluyó con los primeros síntomas en un repatriado francés y la exigencia de máxima transparencia por parte de la Comunidad de Madrid.

La madrugada del domingo 10 de mayo se convirtió en un pulso institucional. El crucero 'MV Hondius', afectado por un brote de hantavirus, llegó a aguas de Tenerife sobre las 04:30 horas y finalmente fondeó en el dique del puerto de Granadilla de Abona alrededor de las 06:30. Lo hizo después de que la Dirección General de la Marina Mercante emitiera una resolución forzando la autorización de entrada, saltándose la negativa del Gobierno de Canarias y de la Autoridad Portuaria de Tenerife, que se oponían a que el barco permaneciera en el puerto más allá del domingo.

Tras la confirmación de Sanidad Exterior de que todo el pasaje y la tripulación seguían asintomáticos, se activó el operativo. Los 14 ciudadanos españoles (13 pasajeros y un tripulante) fueron los primeros en abandonar el barco. Desembarcaron de forma escalonada en lanchas tipo zodiac, en grupos reducidos, utilizando mascarillas FFP2 como medida preventiva adicional y con los objetos personales mínimos.

Los 14 españoles fueron subidos a varios autobuses de la UME, que partieron escoltados por la Guardia Civil y la propia UME. El trayecto de diez minutos hasta el aeropuerto de Tenerife Sur transcurrió sin incidencias.

En una zona acotada de la pista del aeropuerto, los pasajeros fueron equipados con trajes de protección individual (EPI) completos. El avión del Ejército del Aire y del Espacio, un A310 T.22 del 45 Grupo, configurado para aeroevacuaciones médicas y con personal de la Unidad Médica de Aeroevacuaciones (UMAER) a bordo, esperaba para transportarlos. El juzgado de guardía de Madrid ya había avalado la cuarentena obligatoria, considerando que la medida estaba justificada por motivos de salud pública y que debía prevalecer la protección colectiva.

El vuelo, con los 14 españoles a bordo, despegó del aeropuerto tinerfeño. El Gobierno confirmó más tarde que los pasajeros eran cinco personas de Cataluña, tres de Madrid, tres del Principado de Asturias, una de Castilla y León, una de Galicia y una de la Comunidad Valenciana.

El avión militar tocó tierra en la base aérea de Torrejón, donde un dispositivo sanitario y de seguridad ya estaba preparado para recibirlos sin contacto con el exterior.

Desde la base, los 14 españoles fueron trasladados en un autobús medicalizado hasta el Hospital Central de la Defesa Gómez Ulla. A su llegada, sobre las 16:30, se activó un protocolo de circuito cerrado. Tal y como había explicado el responsable de prevención de CSIF, José García, accedieron al hospital por una entrada exclusiva sin contacto con otros pacientes o visitas, y subieron directamente a la planta de cuarentena en un ascensor reservado.

Una vez en la planta, el equipo de prevención les realizó un primer control inicial para establecer el nivel base de cara a su observación. El personal del hospital ya había sido reforzado con 90 profesionales adicionales. Para preservar su bienestar emocional, el dispositivo cuenta también con el apoyo de un psiquiatra, parte de un plan diseñado por el Alto Comisionado de Salud Mental que incluye un servicio de atención telefónica 24 horas. En caso de que alguno desarrolle síntomas, será trasladado inmediatamente a la unidad de alto aislamiento (UAN) en la planta 22.

La tensión del día no solo se vivió en el puerto. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, desmintió al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, asegurando que era "falso que no haya contactado conmigo" sobre el dispositivo. Horas antes, el Ministerio de Sanidad había confirmado que todos los pasajeros estaban asintomáticos. Pero al cierre de esta edición se conocía un nuevo foco: uno de los ciudadanos franceses repatriados desde España presentaba síntomas compatibles con el hantavirus.