02
May
2026
Entrevistan al Padre Teo de Torrejón por la visita del Papa a Guinea Imprimir
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Foto cedida por Obispado de AlcaláEs vicario parroquial en la San Juan Evangelista

 

El sacerdote Teodomiro Megogo, vicario parroquial en la iglesia de San Juan Evangelista de Torrejón de Ardoz, nació en Guinea Ecuatorial y lleva casi 30 años en España. Con motivo del viaje apostólico del Papa León XIV a su país (del 21 al 23 de abril, dentro de una gira africana que ha incluido Argelia, Camerún y Angola), ha conversado con la web de la Diócesis de Alcalá sobre su vocación, la fe en su tierra natal y el significado de la visita pontificia.

Teodomiro, conocido como Padre Teo, tiene 44 años y fue ordenado sacerdote en 2016 tras formarse en los seminarios de Getafe y Alcalá. Ha pasado por Villarejo, Santo Tomás de Villanueva y San Bartolomé, hasta llegar a Torrejón, donde reside desde hace un año y medio. Además del ministerio parroquial, es profesor de religión en dos institutos de Alcalá de Henares: el Atenea y el Alkal'a Nahar.

Sobre su labor educativa, afirma: "Escuchar a los muchachos decirte 'profe, el de matemáticas me ha enseñado a sumar y a restar, en cambio tú me has enseñado a afrontar la vida a la luz de lo que nos dices, y a la luz del Evangelio'... es un regalo". Añade que los alumnos "hacen mucho bien a la vida de un profesor" y que esa experiencia le facilita la comunicación a la hora de predicar y tratar con los jóvenes de la parroquia.

Teodomiro salió de Guinea con 15 años y ha vivido más tiempo en España que en su país natal. Recuerda su infancia con su abuela, que le transmitió "el don más grande: la fe". "Siempre que había alguna dificultad en casa o, a lo mejor, no había para comer, ella siempre decía 'hijos tranquilos que Dios proveerá'. Y Dios proveía", relata.

También destaca el testimonio de los misioneros y las salesianas: "Testigos del amor de Dios, mi abuela, la entrega de las salesianas, tantos amigos... El recuerdo que tengo de la Iglesia de Guinea es hermoso. Vivíamos la fe con alegría". Asegura que de pequeño no conocía ateos: "Éramos hombres, mujeres, niños que teníamos como el cimiento de nuestra vida la fe en Dios".

Comparando la realidad de España y Guinea, el sacerdote señala que en su país "la fe tiene mucha potencia". "Cuando uno va, encuentra una Iglesia viva, una Iglesia alegre, una Iglesia joven". Explica que allí las Misas duran más tiempo "porque hay mucha vida, mucha alegría".

Reconoce que empiezan a notarse los efectos de las redes sociales y el peligro de la secularización, así como el fenómeno de las sectas. Pero sostiene: "Yo no conozco a ningún amigo mío en Guinea que viva lejos de Dios". Y añade una reflexión sobre la diferencia con Europa: "En Europa, el hombre como se cree que lo puede todo, pues 'ya lo puedo todo y ya no necesito a Dios'. En África es al revés: yo para poderlo todo necesito a Dios. En la cultura de Guinea, en la cultura africana, somos así. Nosotros no somos nada sin Dios, porque de Él nos llega todo".

Sobre la visita de León XIV, Teodomiro afirma: "Hay un entusiasmo brutal". Recuerda que Guinea es el único país de África que tiene el castellano como lengua oficial y que el 74% de la población se declara católica (porcentaje que cuando él era niño era aún más alto). Destaca que la visita coincide con los 170 años de la llegada de los primeros misioneros españoles (13 de noviembre de 1883).

"La visita de Pedro siempre es una bendición porque es confirmarnos en la fe", dice. Recuerda la visita de Juan Pablo II en 1982 y el hecho de que el actual Papa, cuando era superior general de los Agustinos, ya había estado en Guinea. El lema del viaje es "Cristo, luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza".

Teodomiro no podrá viajar a su país ("primero el deber y después la devoción"), pero reza para que la visita sea "una bendición que venga a coronar el trabajo de tantos misioneros". Preguntado sobre si África puede evangelizar a Europa, responde: "Basta ver el dato de España, cada vez hay menos vocaciones y si se sostiene un poquito es gracias a esos sacerdotes y misioneros que exportan África o Asia". Añade que él mismo está muy agradecido por poder desarrollar su vocación en España. "Los que fueron evangelizados ahora vienen a recordar la frescura del regalo recibido".

Concluye con una reflexión: "La sociedad española, la sociedad europea tiene la enfermedad de Israel: 'cuando el Señor ya me ha bendecido, me olvido de donde me vino la bendición y me dedico a otras cosas'. Esto le pasa a Europa, seguramente en algún momento le pasará a África también, pero de momento la esperanza de la Iglesia pasa por África y por Asia".

Aunque no podrá ir a Guinea, Teodomiro espera con alegría la llegada de León XIV a Madrid (el Papa también visitará España en este viaje). Recuerda emocionado los encuentros con Juan Pablo II y Benedicto XVI, especialmente el silencio de Cuatro Vientos durante la exposición del Santísimo: "Ese silencio sepulcral que se hizo... es una cosa inolvidable". Y concluye: "Esperamos con el corazón abierto la visita de Pedro, que viene a confirmarnos en la fe".