Después de los actos del Día de la Poesía, el Mes de las Letras de Torrejón dedicó un espacio muy especial a la celebración del Día del Teatro. Y en esta ocasión, la localidad lo ha hecho como los seguidores del carro de Téspis —ese primer actor que viajaba de pueblo en pueblo subido en un carro—: llevando el teatro a distintos escenarios, a distintos públicos, con distintas miradas. Durante tres jornadas, Torrejón ha rendido homenaje a William Shakespeare, Federico García Lorca y Agatha Christie, representando algunas de sus obras más conocidas de la mano de la compañía de David Rizzo, la Caja del Arte y el colectivo NAT Nuevo Ateneo.
Torrejón de Ardoz ha celebrado el Día del Teatro con una programación especial que se ha extendido a lo largo de tres jornadas, rindiendo homenaje a tres grandes figuras de la dramaturgia universal: Federico García Lorca, William Shakespeare y Agatha Christie. El Mes de las Letras torrejonero dedicó un espacio muy especial a esta efeméride, con propuestas que demostraron la enorme variedad de posibilidades que ofrece el arte escénico.
La programación comenzó el pasado jueves en un entorno poco habitual. El colectivo NAT Nuevo Ateneo Torrejón se acercó hasta el Instituto de las Veredillas para representar algunos de los pasajes más conocidos de las obras de Federico García Lorca, incluyendo fragmentos de la trilogía de tragedias, ‘La zapatera prodigiosa’ y ‘Así que pasen cinco años’. El salón de actos del instituto se llenó prácticamente en su totalidad para recibir una propuesta que apostaba por el teatro de cercanía.
Las actrices de "Unas de Lorca" bajaron del escenario para crear un espacio escénico justo delante del público, permitiendo vivir el teatro a la antigua usanza: sin micrófonos ni artificios, tan solo dos luces en los laterales y toda la emoción del texto clásico del poeta granadino. Una propuesta que impactó al público y que recuperaba la esencia más íntima del teatro.
Al día siguiente, la propuesta fue completamente distinta. El Teatro José María Rodero recibió a la compañía de David Rizzo, que ofreció una representación del clásico de Agatha Christie ‘La ratonera’. El actor torrejonero, convertido en el Sargento Trotter, trajo a su compañía con la que actúa habitualmente en Madrid para rendir homenaje a la dama del suspense, desentrañando un intrincado misterio en una de las obras más conocidas de la escritora inglesa.
El acto central de la celebración llegó con la Caja del Arte, que ocupó las tablas de Fronteras para ofrecer una versión actualizada de la comedia más conocida de William Shakespeare. Así, las travesuras del duende Puck volvieron a ser protagonistas en una versión del "Sueño de una noche de Verano" con muchas diferencias respecto a la interpretada un año antes. La compañía ya había estrenado esta obra en la Muestra de Teatro Local de 2025, sorprendiendo a todos con una propuesta que buscaba acercar el clásico a los nuevos espectadores.
Guiños a la actualidad, constantes interpelaciones al público, ruptura de la cuarta pared, y hasta una sui géneris interpretación del Nabucco de Verdi convirtieron el espectáculo en algo completamente distinto, que no obstante mantuvo la esencia de lo que quería contar el autor. ‘El sueño de una noche de verano’ es ante todo un juego teatral en el que Shakespeare lleva hasta el límite las convenciones morales de la época con propuestas que aún hoy son polémicas, por lo que para evitar la censura lo convierte en una ensoñación estival.
El acto central comenzó con la lectura de un manifiesto en el que, una vez más, apareció la voz de Lorca. La Caja del Arte, que en 2024 se atrevió con ‘Un tranvía llamado deseo’ y un año después subió a las tablas ‘Doce hombres sin piedad’, la obra que popularizó en España José María Rodero, en esta ocasión cambió por completo el registro optando por la comedia más conocida de Shakespeare.
El Teatro José María Rodero también se sumó a la celebración con una jornada de puertas abiertas en la que los vecinos pudieron descubrir los secretos de las bambalinas, las torres de iluminación, la cabina de proyección y, por supuesto, los sótanos, donde cuenta la leyenda que aún habita el actor cuyas cenizas se depositaron en el teatro tras su muerte.
Torrejón celebró así el Día del Teatro con tres propuestas muy distintas que demostraron la enorme cantidad de posibilidades que tiene la vida entre bambalinas, sirviendo además para poner en pausa el Mes de las Letras por la llegada de la Semana Santa, que continuará el lunes de Pascua.