18
May
2026
La Custodia de Felipe II volverá a las calles de Madrid por la visita del Papa Imprimir
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Foto cedida por Ayuntamiento de MadridLeón XIV oficiará la misa del Corpus con la pieza que acompañaba a la tarasca

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha informado de que el Papa León XIV utilizará durante la misa del Corpus que presidirá en la capital la Custodia que data de la época de Felipe II, una pieza de orfebrería que ha sido restaurada durante el último año y que actualmente se encuentra en el Museo Municipal. Almeida ha subrayado que, al ser "un regalo de la ciudad" a la catedral de la Almudena, "la custodia pertenece a todos los madrileños" .

El alcalde, que presentó un mapa de movilidad y seguridad durante la visita papal en Villa de Vallecas, reconoció que los días de la visita serán "complicados" debido a los desplazamientos del Pontífice y los eventos multitudinarios. "La visita del Papa afectará gravemente al funcionamiento de la ciudad. Es una muy buena noticia para Madrid, pero sabemos que provocará trastornos y molestias", afirmó.

El Ayuntamiento se ha comprometido a ofrecer alternativas de movilidad y a mantener un "ejercicio de información y transparencia" para minimizar el impacto en la vida cotidiana de los madrileños. La visita del Papa León XIV, que ha despertado una gran expectación, es uno de los acontecimientos más importantes del año para la iglesia católica y para la ciudad.

La Santa Misa comenzará a las 10:00 horas del 7 de junio en un presbiterio instalado frente al Palacio de Cibeles, con un operativo de 2.300 ministros de comunión. La procesión saldrá de Cibeles por la calle Alcalá en dirección a Gran Vía, girará en la iglesia de San José y regresará por el otro carril portando la Custodia procesional de Madrid, una obra maestra de la orfebrería renacentista financiada por suscripción popular en el siglo XVI y que desde entonces es propiedad del Ayuntamiento de Madrid, no de la Iglesia.

La custodia fue realizada entre 1568 y 1574 por Francisco Álvarez, platero real que trabajó para las reinas Isabel de Valois y Ana de Austria, esposas de Felipe II . Se trata de un conjunto de plata en parte dorada compuesto por tres piezas: las andas, la custodia de asiento y la custodia portátil . En su interior, un templete labrado con cuatro escenas de la Pasión de Cristo —la Santa Cena, el Lavatorio, la Oración en el Huerto y el Prendimiento— culmina en un disco central donde se coloca la hostia consagrada, rodeada de ángeles músicos .

Lo que hace única a esta custodia no es solo su valor artístico, sino su historia. Fue sufragada por el concejo de la Villa mediante impuestos, porque en aquella época aún no existía la Archidiócesis de Madrid-Alcalá . Por eso no pertenece a ninguna catedral ni parroquia: es patrimonio del pueblo de Madrid, y se conserva en el Salón de Goya de la Casa de la Villa .

Durante más de 450 años, la custodia ha recorrido las calles de Madrid el día del Corpus. En el siglo XVII desfilaba acompañada por la tarasca —un enorme dragón que abría la boca y robaba sombreros a los despistados—, la tarasquilla vestida a la moda, gigantones que bailaban y el mojigón, un personaje enmascarado que golpeaba a los espectadores con vejigas de carnero . El rey Felipe II prohibió los bailes en la procesión (solo permitió que bailaran los niños) y vetó la venta de buñuelos a las puertas de las iglesias . Felipe III confinó a la tarasca a la puerta de Santa María, y Felipe IV recuperó todo el ceremonial pagano que Carlos III volvió a prohibir en 1780 por considerarlo "indecente" .

En 1854, la Casa de la Villa sufrió un robo. Los ladrones se llevaron varias piezas esenciales: el viril de diamantes, una figura de uno de los Evangelistas, un florero y la esfera armilar que remataba la custodia. Aunque se recuperó la figura del Evangelista, las otras piezas nunca fueron encontradas . A raíz de este asalto, la custodia fue sometida a varias restauraciones a cargo de orfebres como Francisco Moreno y Francisco Moratilla.

La custodia ha sido sometida a una profunda restauración en el último año, con una inversión de 12.700 euros . Los trabajos incluyeron la consolidación de piezas inestables, la eliminación de sulfuración y el barnizado de protección. El alcalde José Luis Martínez-Almeida ha subrayado que "la custodia pertenece a todos los madrileños" . El conjunto pesa unos 110 kilos, mide casi metro y medio de altura y, durante la procesión, es sostenida bajo un palio cuyos varales de plata fueron realizados en 1806 por Manuel Timoteo de Vargas . A lo largo de su historia ha sobrevivido a un robo en 1854 en el que desaparecieron el viril de diamantes y la esfera armilar que la remataba, piezas que nunca fueron recuperadas .

La procesión saldrá de Cibeles por la calle Alcalá en dirección a Gran Vía, girará en la iglesia de San José y regresará por el otro carril. Acompañando a los 2.300 ministros de comunión, habrá un número igual de voluntarios que, en el momento de la comunión del Santo Padre, abrirán paraguas blancos para señalar la presencia eucarística. Un coro y orquesta de unos 400 miembros, procedentes de la Jornada Mundial de la Juventud y de otras instituciones religiosas, animarán el canto litúrgico.

La Archidiócesis ha limitado el número de participantes por motivos de seguridad, pero la custodia —el mismo símbolo que presidía las procesiones de la Villa hace cuatro siglos— volverá a recorrer las calles de Madrid. Porque como reza el refrán popular madrileño: "Hay tres jueves al año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión" .