29
Ene
2026
Los concejales no adscritos aprueban la Zona de Bajas Emisiones de Coslada Imprimir
Zona Este - Coslada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Foto cedida por Ayuntamiento de CosladaPP y VOX votaron en contra

Había curiosidad por ver cómo quedaba estructurado el Ayuntamiento de Coslada después de que dos concejales de Más Madrid abandonasen el partido y se convirtiesen en No Adscritos. Y no parece que vaya a haber cambios significativos, pues ambos votaban con el tripartito para aprobar el único punto del Orden del Día del Pleno Extraordinario celebrado este jueves. Y por cierto, no es un asunto menor, pues Coslada daba luz verde a la creación de una Zona de Bajas Emisiones que ocupará la mayor parte del casco urbano.

El Ayuntamiento de Coslada ha dado luz verde inicial a la creación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) tras la celebración de un Pleno municipal extraordinario. Esta medida constituye un paso clave para mejorar la calidad del aire en el municipio y alinearse con la nueva Directiva Europea de Calidad del Aire 2030, que establece estándares más exigentes en materia de salud ambiental, en consonancia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

El objetivo principal de la ZBE es reducir los niveles de contaminación atmosférica y avanzar hacia un entorno urbano más saludable. La mala calidad del aire provoca cada año en España alrededor de 25.000 muertes prematuras, una cifra que, trasladada a la población de Coslada, se traduce en unas 50 muertes tempranas anuales. Numerosos estudios vinculan directamente la contaminación con enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC, patologías cardiovasculares, ictus, cáncer de pulmón, partos prematuros y alteraciones en el desarrollo infantil, además de efectos negativos sobre la salud mental y el descanso derivados del exceso de ruido.

Para cumplir con los nuevos objetivos europeos, Coslada necesita reducir en torno a un 30 % sus niveles actuales de contaminación, y la Zona de Bajas Emisiones se configura como la principal herramienta para alcanzar esta meta. El propósito es transformar el modelo urbano y situar a la ciudad como un referente en compromiso con la salud pública y la calidad de vida.

El tráfico rodado constituye la principal fuente de contaminación en las ciudades. En el caso del dióxido de nitrógeno, representa hasta el 75% de las emisiones, y en Coslada supera el 60%. En comparación, otras fuentes como el aeropuerto suponen en torno al 10%. Por este motivo, la actuación sobre la movilidad cotidiana resulta determinante. La ZBE priorizará la circulación de los vehículos con mejor comportamiento ambiental, teniendo en cuenta que los vehículos sin etiqueta de la DGT emiten hasta ocho veces más que los de etiqueta B, doce veces más que los C y treinta veces más que los ECO.

La implantación de la Zona de Bajas Emisiones está prevista para el segundo trimestre de 2026. Contará con un periodo inicial de seis meses destinado a la información y acompañamiento a la ciudadanía antes de su aplicación completa, y afectará exclusivamente a los vehículos de no residentes que carezcan de etiqueta ambiental. Según las estimaciones técnicas, la ZBE permitirá reducir en su primer año más de un 10 % las concentraciones de dióxido de nitrógeno y partículas en suspensión, impulsando una transición energética justa y gradual orientada a la disminución de emisiones contaminantes.

Además, esta medida servirá como base para una mejora integral del espacio público, promoviendo un reparto más equilibrado de la calle entre los distintos modos de transporte. Entre las actuaciones previstas se incluyen nuevas peatonalizaciones, entornos escolares más seguros, impulso a los carriles bici y calles más tranquilas y accesibles. En conjunto, la Zona de Bajas Emisiones se concibe como una herramienta estratégica para construir una Coslada más saludable, más amable y más habitable.

El Partido Popular se opuso a la aprobación inicial de la ZBE, argumentando que el modelo es excesivo, restrictivo y recaudatorio. Su portavoz, Paco Becerra, indicó que la ZBE afectará al 96% del territorio municipal y contempla sanciones de hasta 260 euros. Aunque reconocen la necesidad de mejorar la calidad del aire, consideran que el proyecto no garantiza una implementación justa ni eficaz para todos los ciudadanos. El PP ha presentado casi 20 iniciativas para modificar el texto, incluyendo:

Implantación progresiva

Aplicación experimental durante 12 meses

Permisos para residentes y profesionales

Plan municipal de ayudas y bonificaciones fiscales para la renovación de vehículos

Becerra afirmó que todas estas propuestas fueron rechazadas por el equipo de Gobierno.

Vox también se opuso a la creación de la ZBE, advirtiendo que tendrá un coste inicial de 1.2 millones de euros, además de un mantenimiento anual de 45,870 euros, de los cuales 750,000 euros serían solo para la instalación de cámaras. Calificaron la medida de "injusta e innecesaria" y señalaron irregularidades en el procedimiento de aprobación de la ordenanza, mencionando que ordenanzas similares han sido anuladas en otras ciudades por falta de informes y vulneración de derechos fundamentales.

A pesar de que todos los miembros del gobierno votaron a favor de la ZBE, surgieron discrepancias internas. Elena Lebrato, portavoz de Izquierda Unida, expresó que la ZBE representaba una "zona de mínimos", siendo necesaria pero insuficiente. Por su parte, Fernando Romero, primer teniente de alcalde, cuestionó la utilidad de la ZBE para los vecinos, lo que refleja una falta de consenso total dentro del propio gobierno.

El portavoz Paco Becerra ha explicado que “el PP se opone a este modelo por ser excesivo (afecta al 96% del territorio municipal), restrictivo (no se podrá acceder sin distintivo) y recaudatorio (las multas llegarán hasta los 260 euros)”. Ha defendido que “si bien desde el Partido Popular reconocemos la necesidad de mejorar la calidad del aire, mitigar los efectos del cambio climático y avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible, como exige la ley, consideramos que el proyecto no garantiza una implementación justa, equilibrada y eficaz para todos los ciudadanos y sectores económicos de Coslada”.

Los populares han planteado casi 20 iniciativas para mejorar el texto, entre las que se encuentran, por ejemplo: una implantación progresiva, una aplicación experimental durante 12 meses, el establecimiento de un sistema de permisos para residentes y profesionales o la puesta en marcha de un plan municipal de ayudas y bonificaciones fiscales para la renovación de vehículos. “Quiero denunciar que todas ellas han sido denegadas por el Equipo de Gobierno”, ha añadido el portavoz.

Por último, Becerra ha asegurado que “la implantación de la Zona de Bajas Emisiones en la ciudad debe realizarse de forma progresiva, justa y acompañada de medidas reales de apoyo al comercio local, autónomos y vecinos”. “Este modelo ataca los intereses de los vecinos y por ello, el principal partido del Consistorio ha votado en contra, como no podía ser de otra manera”.