Está convocada para este miércoles y jueves
El Consejo de Estudiantes de la Universidad de Alcalá ha respaldado las jornadas de paro académico convocadas para el miércoles 4 y el jueves 5 de noviembre en defensa de la universidad pública, y ha reclamado que quienes decidan secundarlas puedan ejercer ese derecho sin perjuicios en su evaluación. El Pleno del Consejo aprobó por unanimidad una declaración institucional de apoyo a las movilizaciones el pasado 21 de octubre y ha trasladado a los decanatos, las direcciones de Escuela y los departamentos de la UAH una serie de medidas para facilitar el ejercicio del paro y coordinar la respuesta de los centros y titulaciones.
Entre las peticiones figura que la falta de asistencia causada exclusivamente por el seguimiento del paro no implique por sí misma una penalización académica, y el CEUAH también plantea que las pruebas y actividades evaluables previstas durante esas dos jornadas puedan contar con fechas alternativas o mecanismos equivalentes, en coordinación con el profesorado responsable y conforme a la normativa aplicable, así como que el estudiantado pueda acceder después a los contenidos y materiales docentes impartidos durante los días de paro a través del Aula Virtual o los mecanismos de comunicación establecidos por cada centro.
El CEUAH señala que el derecho al paro académico está reconocido en la Ley Orgánica 2/2023, del Sistema Universitario, y en el Real Decreto 855/2026, por el que se aprueba el Estatuto del Estudiantado Universitario, y añade que los Estatutos de la Universidad de Alcalá, aprobados este año, incluyen igualmente el paro académico entre los derechos del estudiantado y atribuyen al Consejo la propuesta de su reglamentación interna, por lo que trabajará junto con los órganos de gobierno de la Universidad para avanzar en una normativa específica. La declaración aprobada vincula el respaldo a las movilizaciones con la defensa de una financiación pública suficiente, estable y estructural para el sistema universitario, y advierte de que la insuficiencia financiera puede repercutir en las condiciones de estudio y docencia, las infraestructuras, la investigación, el personal y el funcionamiento de los servicios universitarios. |