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03
Oct
2021
Torrejon dedica un manto rojo y blanco a la Virgen del Rosario en sus Fiestas PDF Imprimir E-mail
TorreNews - Sociedad Torrejón
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La Rondalla, Adesso, Los Gigantes y la Banda de Música animaron una tarde puramente torrejonera

Después de año y medio de inpass, las Fiestas de Torrejón volvían, aunque lo hacían a medio gas, con una tarde en la que los torrejoneros salieron a la calle para llenar la Plaza Mayor y formar un espectacular manto rojo y blanco para la Patrona de la localidad. Pero poco tuvo que ver esta celebración con los macroeventos que solía organizar Torrejón. Lo religioso fue lo verdaderamente protagonista, con una Ofrenda que sirvió como hilo conductor para una larga tarde de viernes.

Así, a eso de las seis y media, tal y como manda la tradición, la Hermandad de la Virgen del Rosario comenzaba su Ofrenda Floral en honor a la Virgen titular, una Ofrenda muy especial, pues era la del 300 aniversario de la fundación de la Hermandad, además de suponer la primera salida “oficial” de la Patrona desde la Procesión de las Candelas de 2020. Pero la tradición tuvo que adecuarse a los condicionantes de la situación, por lo que el Solemne traslado de la Virgen en lugar de hacerse en andas hubo de hacerse sobre ruedas.

Lo que no cambió fue el fervor de los torrejoneros que se acercaron a venerar a su Patrona. Partidos, asociaciones, peñas, clubes deportivos y vecinos fueron pasando por los pies de la imagen en una larga ofrenda de más de cuatro horas. Y, como también manda la tradición, los Caballeros y Damas del Rosario no estuvieron solos en la Plaza. Desde las seis y media comenzaba también la animación en un escenario distinto al habitual: con los espacios perfectamente delimitados entre público y artistas, y sillas para los que quisieran disfrutar del espectáculo, comenzaba una tarde en que, como contaba alguno de los cantantes, la cultura volvió a las calles de Torrejón.

Los únicos que se salieron del encorsetamiento fueron los Gigantes y Cabezudos que, tras posar para los vecinos, iniciaron un largo pasacalles que, en esta ocasión, no fue preludio de ningún encuentro con comparsas del resto de España. Los Gigantes también volvían a la calle después de muchos meses, y lo hacían convirtiéndose en foco de atención de todos aquellos que se acercaban a la fachada de la iglesia.

En el escenario la actividad comenzaba con la Ofrenda Floral, y lo hacía para comenzar un largo programa de casi cuatro horas con genuino sabor torrejonero. La Rondalla de Torrejón, habituales en estas lides, fueron los primeros en abrir fuego con un repertorio conocido, pero adecuado a la situación. Así, el grupo no dudó en cantar una isa canaria en solidaridad con los vecinos de la isla de La Palma.

A las siete comenzaba la gran sorpresa que habían preparado los organizadores. Al más puro estilo del “Algo inesperado” de los Veranos de la Villa de Madrid, el público, que esperaba ver un concierto de la Banda Municipal de Música, se encontraba con la presencia de dos de los tres componentes de Adesso, Victor Díaz y un Adrián Salzedo que regresaba a Torrejón como cantante tras su éxito como actor en “El Cid”.

Juntos, y por separado, fueron desgranando un largo repertorio en el que no faltaron momentos emotivos, como el tango “Adiós” dedicado a los que faltan, o “Alfonsina y el mar”. Repertorio de boleros, canciones de musicales y clásicos de cine y televisión que iban intercalados por la actuación de los últimos protagonistas de la tarde, una Banda Municipal de Música que recibió un homenaje justo al comienzo del concierto. Con los acordes del “Bienvenidos” de Miguel Ríos, los músicos torrejoneros fueron interpretando un largo repertorio ante un público cada vez más numeroso.

Pero aún faltaba el fin de fiesta. Adrián y Victor llamaban al escenario a su otro compañero, un José Antonio Moreno que aparcó por unos minutos su faceta de Concejal de Cultura para volver a subirse al escenario. Y es que la ocasión lo merecía, pues, para cerrar una velada tan especial como era el retorno de la fiesta a Torrejón, escogieron el clásico “Mi gran noche” de Raphael, que interpretaron a tres voces acompañados por la Banda de Música.

Y terminada la música, el protagonismo volvía a la Ofrenda. Los Caballeros y Damas del Rosario continuaban recibiendo las flores para confeccionar el manto, dando por terminado el acto pasadas las once de la noche. En ese momento, comenzaba la parte final del evento religioso, con el Solemne Traslado de la Patrona de vuelta a la iglesia, un viaje en el que no estuvo sola, pues los vecinos decidieron esperar tras el final del concierto para aplaudir la entrada de la Virgen del Rosario en el templo conducida en carroza por los miembros de la Hermandad.

 

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