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14
Jul
2019
Los inquilinos de Juan Gris se rebelan contra Fidere PDF Imprimir E-mail
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Foto cedida por Podemos TorrejónSe niegan a pagar el incremento del 80% en el alquiler que quiere imponer el fondo buitre

Después de la denuncia pública de Democracia 10, ahora son otros vecinos los que critican la impresionante subida de los alquileres que quiere imponerles, de un mes para otro, el fondo buitre Blackstone. Y es que, Fidere, su socimi inmobiliaria, les ha anunciado un aumento del 80% en el alquiler de sus pisos de protección pública.

Eso sí, los de Torrejón no están dispuestos a aceptar el abuso de posición dominante del fondo, y se han plantado, negándose a pagar el aumento y pasando a formar parte del colectivo “Bloques en Lucha”. Así, según desvela el Sindicato de Inquilinas de Madrid, “de ahora en adelante, cuando finalicen sus contratos de alquiler, no firmarán las subidas abusivas que les impone el fondo buitre pero tampoco se marcharan de sus viviendas. Por el contrario, van a permanecer en ellas pagando lo que venían pagando hasta ahora, y en caso de que el fondo buitre no acepte los alquileres, estos serán depositados en los juzgados”.

Y es que la intención del fondo buitre es que pasen de pagar 737,66 euros más comunidad a 998 euros más comunidad, de un mes para otro durante un año, y subirlo a 1.200 desde el segundo, algo que haría imposible para la gran mayoría mantener el piso.

La historia de estos vecinos tiene bastantes diferencias con la de los de Democracia 10 aunque el resultado haya sido exactamente el mismo. Tras la construcción de Soto del Henares, Arpegio, empresa pública de la Comunidad de Madrid, se quedaba con varias parcelas, que sacaba a concurso en 2005 para destinarlas a viviendas de protección pública adscritas al Plan de Vivienda Joven. Al concurso, en el que estaban en juego 1.455 edificios se presentaron 129 empresas. Sin embargo, Arpegio entregó el 60% de las viviendas a Sacyr-Vallehermoso, Martinsa y Sandoz, provocando una gran polémica.

A pesar de ello, las obras comenzaron, y a Sacyr le adjudicaron la parcela M-19, formada por 17 bloques y 240 viviendas. 180 de ellas serían para alquiler con opción a compra del Plan de Vivienda Joven, y las otras sesenta, de alquiler con opción a compra para todos los vecinos. Ilusionados, los vecinos acudían al sorteo en 2006, convirtiéndose en adjudicatarios de los pisos, y entrando a vivir en ellos en el año 2009. Pero la situación de Sacyr no era tan boyante como hacían creer, y la empresa sufrió con dureza los rigores de la crisis. Así, la compañía se deshace de Testa, su filial inmobiliaria, en 2015, pasando a ser propiedad de otro fondo de inversión, Merlin Properties.

La situación de la filial inmobiliaria sigue siendo muy delicada, y Merlin se une a los bancos Santander y BBVA y a Acciona para sumar a sus efectivos las casas propiedad de Metrovacesa con el fin de salir a bolsa como la principal gestora inmobiliaria de España en junio de 2018, pero la moción de censura a Rajoy retrasa un mes los planes. En septiembre uno de los socios, Merlín, acepta vender su participación al fondo de inversión Blackstone, decisión a la que siguen BBVA y Acciona, dejando a Santander como accionista minoritario hasta el pasado mes de abril, en que Blackstone se hace con el control total de Testa, que suma a su filial Fidere que ya poseía viviendas compradas un año antes al Banco Popular, dos años atrás a Catalunya Caixa, y el pasado mes de mayo a Bankia y que lo convierten en el principal operador inmobiliario de España.

Tan sólo dos semanas después de la compra el Gobierno de Sánchez aprueba el decreto por el que los alquileres no pueden subir por encima del IPC, además de obligar a las empresas a mantener siete años a sus inquilinos sin cambios en el contrato. La medida destrozaba los planes del fondo buitre de obtener la máxima rentabilidad, obligándoles a un cambio de estrategia. A la espera de las elecciones de abril, Testa paralizaba todos sus nuevos alquileres, pero tras el resultado, decidía hacer con sus activos de toda España (más de la mitad están en la Comunidad de Madrid) lo mismo que ha ocurrido tanto en Democracia 10 como en Juan Gris 4: aprovechar la firma de un nuevo contrato para subir los alquileres hasta un 80%, o bien cuadruplicar el precio de venta de los pisos.

 

Enlace: Recogida de firmas contra la subida de alquiler de Fidere

 

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