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23
May
2017
Los Marismeños pusieron la música a una larga romería en el Recinto Ferial PDF Imprimir E-mail
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Tres horas tardó la Hermandad del Rocío en recorrer el trayecto por las calles de Torrejón

“Son 25 años, Madre, por los caminos”. Así comenzaba una de las muchas sevillanas que dedicó el Coro de la Hermandad del Rocío de Torrejón a la Blanca Paloma en la larga romería vivida el pasado fin de semana. Y es que la celebración de los cinco lustros desde la creación de la Hermandad volvió a estar muy presente en el día grande de la Semana Rociera.

De tal forma, y tras el Pregón Rociero y el Triduo en honor a la Virgen, los rocieros torrejoneros comenzaron un largo viaje por las calles bajo un sol de justicia y con destino al Ferial. Y es que, por aquello del 25 aniversario, la Misa de Romeros duró bastante más de lo habitual, lo que provocó que la mañana se echase encima de los peregrinos.

A las once menos cuarto de la mañana, media hora después de lo previsto, la Carreta del Simpecado abandonaba la parroquia de San Juan Evangelista saliendo, como marca la tradición por la puerta principal. En las escaleras la Carreta detuvo su viaje para escuchar la primera Salve en la música del Coro, una Salve que terminaba con una lluvia de pétalos de rosa mientras el vicepresidente de la Hermandad lanzaba los tradicionales “Viva la Virgen del Rocío”.

Ya con la Carreta en la plaza llegaba el momento de enjaezar los bueyes y tomar posiciones para lo que se avecinaba: tres largas horas de viaje por las calles de Torrejón hasta el Recinto Ferial. A eso de las once comenzaba el desfile, y lo hacía con un cambio de última hora sobre lo previsto, pues, en lugar de coger la calle Cardoso, los rocieros entraron por la calle Hospital para encontrarse con los caballos en la confluencia de Virgen de Loreto y Veredilla.

Y con la comitiva completa, comenzaba el trayecto por las calles de Veredillas, un viaje que se interrumpía al llegar al Parque Granada justo a las doce de la mañana. Allí, y tras un parón para bailar sevillanas, los rocieros rezaban el Ángelus dispuestos a coger fuerzas para lo que aún restaba de camino.

Tras recorrer toda la Avenida de la Constitución, la romería hacía un segundo parón bajo el puente de Loeches, donde, de nuevo se arrancaban por sevillanas al ver tan cerca el final del camino, y es que, aunque el Sol seguía haciendo mella en ellos, el Recinto Ferial estaba a sólo dos calles de distancia: la Carretera de Loeches y la calle Alcuñeza.

A eso de las dos de la tarde los romeros llegaban a su destino, y lo hacían para comenzar una convivencia con sorpresa, y es que, además de las tradicionales actuaciones musicales, y los rezos del Rosario nocturno y de la Misa de Romeros, en este 25 aniversario estuvieron acompañados por el grupo Los Marismeños que ofreció un concierto a los rocieros torrejoneros.

Al día siguiente tocaba el retorno a la parroquia de la plaza, y en esta vuelta contaron con una visita especial, pues el Presidente de la Hermandad del Rocío de Madrid, “madrina” de los torrejoneros en su camino a ser Hermandad Filial, llegaba a la localidad para acompañarles en un día especial. Enguita participaba en el viaje de vuelta tras no poder acudir al de ida, que coincidió con su propia Romería por las calles de Madrid capital.

 

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