02
Jun
2026
María Codoñer se lleva el Mujer al Viento de Torrejón Imprimir
TorreNews - Sociedad Torrejón
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El Certamen bate su récord de participación con 42 obras presentadas

El penúltimo viernes del mes de mayo en Torrejón tiene nombre de mujer. Es la fecha elegida desde hace ya varios años para entregar el certamen literario Mujer al Viento, uno de los pocos concursos literarios que se fallan todavía en España y que además tiene la peculiaridad de que solo acepta obras escritas por mujeres. En esta edición, la número 11, se presentaron 42 obras originales buscando una oportunidad para publicar los libros. De entre ellas fueron escogidas las finalistas, que se reunieron en el Salón de Actos del Centro Cultural de Las Fronteras para conocer el fallo del jurado.

Rodeados de amigos, familiares y las asociaciones de mujeres, se fue desvelando la decisión del jurado, que encumbraba como ganadora a María Codoñer por su obra "Leandra o la marea". El resto de finalistas ocuparon los puestos de honor. La ganadora fue la valenciana María Codoñer Prieto (Valencia, 1973), licenciada en Historia y gestora cultural, con "Leandra o la marea", una historia que arranca con una pregunta: ¿hasta dónde es capaz de llegar una persona para redimirse? La novela presenta a Lea, una mujer arrastrada por la culpa a un infierno de alcohol y sexo, y a Claudio, un hombre jubilado que se cree feliz hasta que se cruza con ella. Sus voces se entrelazan para desvelar los secretos de Lea, la identidad de su padre y el terrible suceso que marcó el inicio de su decadencia. No es una historia de amor ni de deseo, sino de redención y del despertar de la ternura. El jurado valoró "su calidad literaria, su coherencia narrativa y la promoción de valores de igualdad y no sexistas".

Como finalista quedó la mallorquina Paloma Lumbreras Rodríguez (Palma de Mallorca, 1978), licenciada en Sociología y profesora tutora en la UNED, con "La Bandada", narra la historia de Carla, una mujer de 42 años que, tras descubrir tres infidelidades de su pareja, saca sus ahorros, deja Madrid y compra a ciegas un piso en primera línea de mar en el Arenal de Mallorca, encima de un bar del que le ocultaron la verdad. En ese invierno de isla casi desierta, lejos de todo lo que la ataba a una vida a medias, empieza a trabar los primeros lazos con los extraños que pueblan su nueva orilla: la farmacéutica que advierte demasiado pronto, la chica del súper incapaz de callarse, la joven limpiadora con el alma siempre expuesta.

La tercera finalista fue la bilbaína Eloísa Osta Hermosilla (Bilbao, 1964), escritora vocacional y autodidacta, que debuta con "Sobrevivir al marchicismo. Vete llamando al camión de la mudanza", una crónica de una mudanza a pelo y corriendo, de esas en las que no hay tiempo para envolver las copas en papel de periódico. El relato explora el "marchicismo", esa aleación de machismo y narcisismo que, lejos de golpear de frente, va marchitando poco a poco a Clara, y plantea una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando la realidad de una mujer se queda sin cobertura porque el monólogo marchicista ocupa toda la banda ancha? Con toques de humor y una lectura ágil, la novela acompaña y apoya a quienes han decidido llamar al camión de la mudanza cuando el ambiente se vuelve insalubre, porque lo que hace Clara es una cuestión de salud mental y física. Las tres obras han sido publicadas por Editorial Maluma en abril de 2026.

La nota musical y el broche de humor de la velada lo puso el espectáculo "Profluencers", a cargo de la compañía madrileña Impropietarias . Se trata de la primera comedia musical improvisada de España, un formato en el que las actrices Verónica Almeida, Anna Lamona y Eva Páez construyen todo el show sobre la marcha a partir de una única indicación del público: decidir "de qué" son influencers esa noche . Con esa premisa, las tres artistas crean al instante canciones pegadizas, coreografías y escenas cómicas que nunca han sucedido antes y que jamás volverán a repetirse, convirtiendo cada función en un evento único e irrepetible . Durante más de una hora, el público asistió a un despliegue de talento, reflejos y complicidad escénica que arrancó carcajadas y cerró con broche de oro la celebración de la XI edición del certamen.