07
Mar
2016
Me cuesta tanto olvidarte Imprimir
Punto D Vista - Otra mirada
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Jesús Hernández Gallardo

Me cuesta trabajo volver a recordar lo que se ha logrado, me cuesta regresar a ese pozo negro que ha resultado siempre el terrorismo, parecía que estaba ya superado, que se enterraba por haber llegado a conclusiones que eran las acertadas.

Todos hemos sufrido, unos más que otros, quizás por el desarrollo de las funciones laborales que hemos ido cumpliendo a lo largo de nuestra vida, no así los terroristas, que se han afanado en dañar de manera prolongada a toda la sociedad. El terrorismo lo hemos sentido en España como un mal endémico, ahora se diría viral, por eso del transcurso de los tiempos, nos ha unido a muchos, hemos berreado en manifestaciones, hemos unido nuestras fuerzas por la injusticia que ha representado el asesinato de gentes inocentes. Bien es cierto que la gente con uniforme han sido los peor parados, pero también gente que simplemente les ha tocado en suerte esa desgracia. Yo mismo he estado en primera línea, he sentido la cercanía del atentado, he visto cómo a mi compañero le han tiroteado al salir del trabajo, al cumplir con su labor diaria y yo he sido quien le ha relevado, quien se ha hecho cargo de su actividad mientras él era herido por etarras que, con posterioridad, han matado, han masacrado a un autobús de Policías Nacionales.

No es fácil ese momento, no se sienten estos instantes con tranquilidad, te mortifican, te llenan de odio, te hacen sentir como puede vivirlo un animal hambriento, como si te convirtieras en un asesino por unos instantes. Luego ya, una vez transcurrido el tiempo mínimo, te sosiegas, regresas a tu ser, te serenas. Comprendes que esta vez ha estado cerca, que podías haber sido tu, tan solo habiendo cambiado una hora en la actuación de esos desalmados, dejas tu odio a un lado, permites que salga de ti la hiel que te invade. Luego ya, más sereno, te unes a otros muchos más que han sido privados de personas que tan solo iban a cumplir con su trabajo, que velaban para que la sociedad estuviera más saneada.

Siento ahora que estos nuevos políticos, de cuño caribeño, se adhieren a todo aquello, se suman a la mayor repugnancia que nos ha asolado a los españoles durante décadas, que se jactan en su apoyo a Otegui y a cualquier otro de relevancia que apareciera ahora en escena. Los que tenemos cubierta gran parte de nuestra vida somos quienes podemos alertar a los jóvenes, tenemos coartadas vivas, latentes todavía como para advertir de los peligros del pasado.

Estamos ahora, justamente en este momento político y social, en un trance donde cada uno ha de meter en su cerebro variables de importancia, han de dirimir entre el agrio pasado o el futuro limpio de odio y terror. Unos lo han conseguido, entre los que me incluyo, otros lo están desenterrando, lo están colocando en primera línea. La pena de todo ello es que desean tan solo un rédito entre todos sus votantes.

Ahora ya, cuando creo haber hecho transcurrir gran parte de mi vida laboral, cuando he sufrido todas esas penurias emanadas del terrorismo de ETA, es cuando, de manera calmada, me acuerdo de una canción de Mecano, de esa que me ha venido a la mente a la hora de hacer balance, la que define mi estado actual, la que me impulsa a escribir estos tristes recuerdos: Me cuesta tanto olvidarte.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz