x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

11
Abr
2015
Raíces Auténticas PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Jesús Hernández Gallardo

No seré experto en el Islam, ni tan siquiera en mi religión Católica y tampoco en ninguna otra cosa que me pueda diferenciar socialmente del resto de mis semejantes, pero creo que tengo sentido común, tengo una edad que me da cierto criterio para poder opinar con tino de muchas cosas que he vivido, en definitiva se llama experiencia

Todo esto de la igualdad, la permisividad de cualquier cosa que se quiera abrigar al amparo de una manta con el escudo de una religión, una cultura, una tendencia, una innovación por muy moderna que sea es un soberano error. Yo creo que la igualdad se tiene que ganar, se tiene que pelear socialmente, se tiene que contrastar, conquistar y comparar con iniciativas que llevan ya un tiempo circulando por el sendero de la confianza, por el camino que decía Machado... andando y viendo resultados.

Los caminantes que se quieren mimetizar por la igualdad cuando no es así, cuando el día a día nos está demostrando que hay que sujetarlos en corto, hay que estrecharles el recorrido por incidencias tras incidencias, muerte tras muerte, atentado tras atentado... hay que atajarlo. Las sociedades democráticas de los países occidentales somos tendentes a abrir la mano, a consentir, a tratar de mirar a través de cristales que nos incitan a la igualdad, a creer en la bondad de las personas tan solo por escuchar que se busca la solidaridad, que la finalidad es el beneficio de un gran colectivo de gentes en desventajas, de ideas que socialmente no se les deja progresar porque vienen de otras culturas. Pero no, no es así, es un gran error, hemos de ajustar los márgenes de confianza, es muy peligroso abrir las manos, somos excesivamente confiados, somos unos parias, unos bobalicones que tragamos con todo.

El peligro islamista está hoy en día machacando e intoxicando países que de por si tienen poca fuerza para hacerse oír, quizás por ser humildes en cuanto a las voces que predominan en el panorama mundial, por no tener a un Obama que les represente o a una Merkel que levanta sus opiniones y se les escuche muy seriamente. Kenia tendría que contarnos la masacre al mundo, Nigeria las desigualdades y bandas mafiosas que aterrorizan, Venezuela su represión al manifestar opiniones de la actualidad política de esa dictadura. Siria, Egipto, Irán, Irak... tantas otras injusticias que se quedan en el tintero del olvido o falta de poder para gritar muy fuerte y herir sensibilidades acomodadas, estériles, vagas...

Falta solidaridad y valores en el mundo, pueden los recelos, las dudas, los miedos a que se nos tache de descentrados, cualquier cosa salta a la opinión pública y la gente se tira de los pelos tachando de racismo, de xenofobia, de intransigencia de retrógrados a gentes que luchan por lo auténtico, por lo cultural, por el brillo de los valores tradicionales, los que siempre han triunfado y seguirán así porque es la verdad llana.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Mitula



















ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas