17
Mar
2015
Colores Imprimir
Punto D Vista - Otra mirada
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Jesús Hernández Gallardo

Sin quererlo, sin la iniciativa propia aparecen en la mente siempre, meditando en las lagunas que ofrece Venezuela, los desajustes y clamorosos choteos de la actualidad. Me da vergüenza seguir rondando el asunto de un país que siento de verdad, que está en la primera línea siempre cuando desempolvo mis preferentes más queridos, los entrañablemente cercanos, los más hermanados a mi razón. Es por eso que no me resigno a permitir a aquellos que lo gobiernan apliquen todas esas tretas, artimañas, atajos ilegítimos y prostituidas soluciones para dar mano ancha a descerebrados e inmaduros gobernantes. No pretendo hacer un juego de palabras con el apellido, pero quizás sea el adjetivo más ajustable que se me ocurre, también habría otros que darían una pincelada de realidad como delirante, manipulador, descentrado, desenfocado, radicalizado, por seguir la línea marcada en vida por Chávez... qué sé yo.

Lo que resulta más curioso es que los que "osan" levantar la cabeza, los que se rasgan las vestiduras desde el corazón del país, esos son silenciados con la cárcel, son apartados del mundanal ruido por antipatriotas, por expresar con toda la razón su opinión.

Los avinagrados gobernantes de la Venezuela actual están que no saben cómo aumentar el precio del petróleo, tampoco la manera de herir en lo profundo a los líderes de otros países que han sido muy amigos, como España y que ahora están distanciados por color político gobernante. A Rajoy le ha llamado "franquista" el inspirado Maduro, cuando en España ese término está prácticamente orillado del Diccionario de la Real Academia.

A veces se compite en extremar el espectro del color político, unos tratan de llegar al azul más profundo, forzando y aproximándose al violeta y por el otro polo está el rojo, tan cargado de pintura que llegamos al Burdeos. Lo cierto es que unos y otros tensan de la ruleta para su extremo natural y la consecuencia de ello es un colorido rancio en ambos casos y próximo en la detección visual... quizás por el extremismo aplicado, por la radicalidad cromática resultante.

¡No hay color! Maduro se equivoca, está encanallando a su pueblo, es posible que en el futuro, cuando se agote este régimen político la gente comenzará a decir todo lo que ahora no se dice, todo lo que se tiene en la recámara bucal y queda ahí por el momento. Esperemos que las necesidades económicas que atenazan al pueblo venezolano se solucionen de inmediato, que no les falte lo elemental y sepan expresar su opinión, sin cortapisas que lo impidan. Gente sufrida estos venezolanos.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz