Se reunieron con el PSOE en el Congreso
La reciente reunión entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar, con el objetivo de resolver las tensiones internas en el Gobierno, concluyó sin lograr avances significativos. Esta situación ha sido denunciada por Sumar, el socio minoritario del Ejecutivo, quien advierte que el estancamiento legislativo podría comprometer el acuerdo de coalición entre ambas formaciones.
El encuentro tuvo lugar el pasado viernes en el Congreso de los Diputados, un escenario que subraya la importancia de la discusión, aunque el formato fue reducido al mínimo institucional, lo que podría interpretarse como una falta de compromiso por parte del PSOE.
Por parte del PSOE acudieron Rebeca Torró, Secretaria de Organización; y Borja Cabezón, Secretario Adjunto; mientras que por parte de Sumar participaron representantes de Movimiento Sumar, Izquierda Unida (IU), Más Madrid y los Comunes, incluyendo a Eduardo Fernández Rubiño y Lidia Muñoz.
La tensión entre el PSOE y Sumar se intensificó la semana anterior, cuando Yolanda Díaz, líder de Sumar, exigió a Pedro Sánchez una remodelación del Consejo de Ministros. Esta demanda surgió a raíz de una crisis provocada por casos de corrupción y denuncias de acoso sexual que afectaron al Gobierno. Sin embargo, el presidente Sánchez rechazó esta solicitud de manera categórica, lo que llevó a Sumar a solicitar formalmente la reunión para intentar desbloquear la situación.
Las fuentes de Sumar expresaron su descontento tras la reunión, indicando que no se logró avanzar en ningún punto significativo. Este estancamiento es visto como una amenaza que podría prolongar la parálisis legislativa, lo que a su vez podría afectar el funcionamiento del Gobierno y la implementación de políticas.
Durante la reunión, Sumar reiteró la necesidad de revitalizar el Gobierno mediante una agenda social ambiciosa, con un énfasis particular en temas como la vivienda. La formación advirtió que el inmovilismo no es una opción viable y que se requiere acción para abordar los problemas sociales actuales.
Por su parte, el PSOE no emitió comentarios detallados tras la reunión, limitándose a reiterar que cualquier cambio en el gabinete es una prerrogativa exclusiva del presidente. Esta falta de comunicación y apertura por parte del PSOE contribuye a la percepción de un desencuentro que deja la crisis de la coalición sin resolver.
La falta de acuerdo entre el PSOE y Sumar no solo perpetúa la crisis dentro del Gobierno, sino que también alimenta la tensión política en un contexto donde se avecina un 2026 que se presenta como un año políticamente incierto. La incapacidad de ambas partes para encontrar un terreno común podría tener repercusiones significativas en la estabilidad del Gobierno y en la efectividad de su gestión legislativa.
Sumar ha señalado que el PSOE no ha ofrecido "ninguna propuesta alternativa" a las medidas que su propio partido ha propuesto. Esta falta de propuestas fue un punto clave de la crítica, ya que Sumar considera que es fundamental que el PSOE tome una postura más activa en la búsqueda de soluciones.
Durante la reunión, Sumar enfatizó la "necesidad de impulsar cuanto antes medidas clave". Entre estas medidas se mencionaron:
Prórroga de los alquileres: Una medida que busca ofrecer estabilidad a los inquilinos en un contexto de crisis habitacional.
Prestación universal por crianza: Una propuesta destinada a apoyar a las familias en la crianza de los hijos, asegurando un respaldo económico que facilite la conciliación laboral y familiar.
La reunión tuvo una duración de más de una hora y media, aunque fuentes socialistas confirmaron que se extendió a aproximadamente dos horas. Se destacó que el encuentro fue de "bajo perfil", ya que no asistieron miembros del Gobierno, lo que sugiere que la reunión se centró más en el diálogo entre los partidos que en la toma de decisiones ejecutivas. |