10 Dic 2025 |
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Un 85% de los médicos de Hospitales y un 60% de los de Atención Primaria pararon su actividadEl 2025 ha sido testigo de una creciente tensión en el sector sanitario español, marcada por una serie de huelgas que han movilizado a una gran parte de los profesionales médicos. La primera de cuatro jornadas de huelga nacional se llevó a cabo recientemente, con un notable seguimiento por parte de los médicos de la sanidad pública, quienes expresaron su descontento con el nuevo Estatuto Marco propuesto por la ministra de Sanidad, Mónica García. Según los sindicatos convocantes, la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), entre el 85% y el 90% de los médicos en hospitales públicos y más del 60% en Atención Primaria se unieron a la huelga. Sin embargo, los gobiernos regionales ofrecieron cifras significativamente más bajas, alegando que el seguimiento era inferior al 50%. Esta discrepancia es notable, especialmente considerando que en muchas regiones se impusieron servicios mínimos superiores al 50%. La CESM también destacó la participación total en servicios como Anestesia, donde el seguimiento alcanzó el 100% en algunas áreas. Además, los Médicos Internos Residentes (MIR) y los estudiantes de Medicina se han alineado con las demandas del colectivo médico desde el inicio de las movilizaciones. En diversas ciudades, miles de médicos se congregaron frente a hospitales y delegaciones del Gobierno, incluyendo una notable protesta frente al Ministerio de Sanidad en Madrid. Durante estas manifestaciones, los médicos expresaron su frustración hacia la ministra Mónica García con gritos como "Mónica, traidora" y "Mónica, dimite el médico no te admite". Estas expresiones reflejan un profundo descontento con su gestión y su aparente falta de atención a las preocupaciones de los profesionales de la salud. La figura de Mónica García ha sido objeto de críticas no solo por su gestión actual, sino también por su pasado como médico, donde había denunciado las condiciones laborales de sus colegas. La percepción de hipocresía ha calado hondo en la comunidad médica, que siente que la ministra ha traicionado sus principios al asumir un cargo político. La huelga se extenderá hasta el viernes, afectando consultas, pruebas y cirugías programadas. Esta es ya la tercera huelga general de médicos en el año, tras las convocatorias del 13 de junio y del 3 de octubre. La situación es especialmente crítica dado el contexto de la epidemia de gripe que afecta al país. Los consejeros de Sanidad de diversas comunidades han manifestado su apoyo a los médicos, señalando que la responsabilidad de la situación recae en el Gobierno central. La ministra ha intentado desviar la atención, sugiriendo que muchas de las reivindicaciones dependen de las comunidades autónomas, lo que ha generado un rechazo contundente por parte de varios líderes regionales. A pesar de las diferencias en las convocatorias de huelga, existen demandas comunes entre los médicos, como la necesidad de un Estatuto Marco específico para la profesión médica y la apertura de mesas de negociación directas entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos médicos. Sin embargo, la situación se ha complicado por la división entre los diferentes sindicatos, como el caso del sindicato madrileño Amyts, que ha optado por manifestarse también contra la Comunidad de Madrid. La huelga ha puesto de manifiesto una escisión incómoda dentro del movimiento médico, donde la CESM y el SMA lideran la convocatoria, mientras que otros sindicatos han tomado posturas diferentes. Esta división podría debilitar la fuerza del movimiento a largo plazo, a pesar de la unidad en algunas de las demandas. La primera de las cuatro jornadas de huelga convocadas esta semana comenzó este martes con la participación de aproximadamente 2.000 médicos y facultativos en las calles de Madrid. Esta movilización tiene como objetivo protestar contra el borrador del Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad, liderado por Mónica García. Los médicos han expresado su descontento, acusando a García de ser "traidora" por no proporcionarles un convenio propio y por perpetuar la precariedad laboral en el sector. La huelga ha sido convocada a nivel nacional por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA). Los médicos y facultativos están exigiendo al Ministerio de Sanidad y a las Comunidades Autónomas (CCAA) la aprobación de un Estatuto Marco que elimine las condiciones laborales "injustas" que han caracterizado a la profesión durante años. En Madrid, los profesionales de la salud realizaron una manifestación organizada por Amyts, que comenzó en el Congreso de los Diputados y finalizó frente al Ministerio de Sanidad. A pesar de que los servicios mínimos establecidos fueron considerados abusivos por los organizadores, la huelga fue ampliamente respaldada, con hospitales y centros de salud de toda la región participando en el paro. La huelga, que se extenderá hasta el viernes 12 de diciembre, busca visibilizar ante los responsables políticos la indignación del colectivo médico por las largas jornadas laborales, las guardias interminables y un marco legal que no reconoce la singularidad del ejercicio médico. Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, ha declarado que la huelga es un reflejo del fracaso en el diálogo y la falta de acuerdos, a pesar de las propuestas presentadas desde el borrador inicial de enero. La situación es preocupante, ya que Mónica García ha mantenido su negativa a impulsar un Estatuto específico para el personal médico, mientras que las reformas que deberían ser abordadas por la administración autonómica siguen siendo postergadas. Entre las principales demandas de los médicos se encuentran: Nuevo modelo de carrera profesional: Propuestas para mejorar el desarrollo profesional dentro del sistema sanitario. Reconocimiento de la singularidad y responsabilidad del ejercicio médico: Una mayor valoración de la profesión y sus particularidades. Diferenciación retributiva A1/A2: Solicitan una clasificación más justa en función de la titulación y categoría. Jubilación anticipada: Demandas para facilitar la jubilación de los médicos. Incremento en el pago por guardias al 175%: Solicitan una mejora en la compensación por las guardias realizadas. Complemento transitorio: Reclaman la recuperación de la paga extra que se eliminó en 2010. La huelga también ha tenido un impacto significativo en otras regiones de España. En Barcelona, numerosos médicos se manifestaron el martes, exigiendo un espacio propio de negociación con el Departamento de Salud de la Generalitat y un estatuto marco exclusivo para los facultativos. El sindicato Metges de Catalunya (MC) ha apoyado la huelga, destacando la necesidad de un espacio de negociación para discutir condiciones laborales y organizativas. En Andalucía, la indignación es palpable, con una concentración en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Según la CESM, cerca del 90% de los médicos en Andalucía han secundado la huelga. En Canarias, se estima que alrededor del 60% de los médicos han participado en la huelga, mientras que en Baleares, el 85% de los profesionales del ámbito hospitalario han secundado la protesta, destacando un 100% en el servicio de Anestesia. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha expresado su respeto por la huelga y ha reiterado su disposición para avanzar en un estatuto marco que incluya las reivindicaciones que son de su competencia. Sin embargo, advirtió sobre el riesgo de que, si no se aprueba el borrador actual, se podría volver al estatuto de 2003, que no incluye mejoras significativas como la reducción de jornada y límites en las horas de guardia. García también ha señalado que algunas exigencias van más allá de lo que puede ser abordado en el nuevo estatuto, como la gestión de retribuciones y condiciones laborales. Fátima Matute ha expresado su convicción de que el nuevo Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad no será aprobado en el Consejo Interterritorial del SNS. Afirmó que, a pesar de las afirmaciones de Mónica García sobre llevar el Estatuto al Congreso de los Diputados, la realidad es que no contará con el apoyo necesario para su aprobación en el CISNS. En su intervención, Matute se dirigió a los profesionales sanitarios para transmitirles un mensaje de tranquilidad, asegurando que los consejeros de las diferentes comunidades autónomas tienen claro cómo proceder ante la situación actual. Matute lamentó la huelga de médicos que comenzó el mismo día de su declaración y destacó que el nuevo Estatuto ha logrado unir a los profesionales del sector, independientemente de su inclinación política, debido a su carácter "lesivo y regresivo". La consejera advirtió que la participación en la huelga podría resultar en un aumento de las listas de espera en los hospitales de España, atribuyendo esta situación a una gestión ineficiente. Matute criticó la forma en que se ha gestionado la elaboración del nuevo Estatuto, acusando a Mónica García de mentir respecto al número de reuniones mantenidas para su desarrollo. Señaló que no se han contado con los técnicos de las comunidades autónomas y que el Ministerio ha estado "sacando cosas de cajones" para aparentar que se está trabajando en el Estatuto. La consejera también mencionó que el Ministerio ha consultado a algunos sindicatos, pero no a todos, lo que ha llevado a un debate público que ha enfrentado a diferentes categorías profesionales. Matute enfatizó que el Ministerio de Sanidad no ha colaborado adecuadamente con las comunidades autónomas en la redacción del nuevo Estatuto. Subrayó la importancia de que el texto sea jurídicamente, técnicamente y económicamente viable, y criticó la falta de diálogo con la Función Pública y el Ministerio de Hacienda, que son esenciales para la financiación del Estatuto. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se pronunció sobre la situación sanitaria en la región y la huelga de profesionales del sector salud que comenzó ese mismo día. Este evento se enmarca en un contexto de creciente descontento entre los trabajadores de la sanidad, quienes se sienten afectados por lo que consideran un "desastre" en la gestión sanitaria por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Isabel Díaz Ayuso destacó la importancia de la huelga, calificándola de "histórica". Expresó su esperanza de que las demandas de los profesionales sanitarios sean escuchadas y respetadas. Según sus palabras, la situación actual del sistema de salud está marcada por problemas diarios y una constante confrontación entre los profesionales y el gobierno. Ayuso subrayó que esta huelga es singular y no se verá en otras partes del país, lo que sugiere que su impacto y relevancia son significativos. La huelga, que se extenderá por cuatro días, fue convocada por la Asociación de Médicos Titulados y Superiores de Madrid (Amyts). La primera jornada de protestas reunió a cerca de 2.000 médicos y facultativos en las calles de Madrid. La razón principal de la movilización es el rechazo al borrador del Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad, el cual ha sido objeto de críticas por parte de los profesionales de la salud. Los profesionales sanitarios han manifestado su preocupación por varios temas críticos, entre los que se incluyen: Listas de Espera: La situación de las listas de espera en toda España, que se ha vuelto insostenible. Falta de Médicos: La escasez de personal médico, que afecta la calidad de la atención sanitaria. Condiciones Laborales: Demandas relacionadas con la mejora de las condiciones laborales y la necesidad de un marco regulatorio que respete sus derechos y necesidades. |