07
Dic
2025
Los médicos anuncian Huelga Indefinida si no se negocia el Estatuto Marco Imprimir
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Foto cedida por Sindicato MédicoLa Ministra dice que ella no tiene competencias

Los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid han convocado una huelga que se llevará a cabo durante cuatro días, específicamente el 9, 10, 11 y 12 de diciembre. Esta acción ha sido registrada por el sindicato Amyts y forma parte de un movimiento más amplio que se desarrollará en todo el país, cuyo objetivo es exigir la reforma del Estatuto Marco que ha sido elaborado por el Ministerio de Sanidad.

La huelga afectará a todos los médicos y facultativos que operan en la Comunidad de Madrid. Esto incluye a profesionales de diversas áreas:

Atención Primaria

Atención Hospitalaria

Atención Extrahospitalaria

Médicos Internos Residentes (MIR)

Formación Sanitaria Especializada (FSE)

Personal del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla

Fundación Jiménez Díaz

Centros vinculados al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), que incluye:Fundación Alcorcón

Hospital de Fuenlabrada

UCR (Unidad de Cuidados Respiratorios)

Hospital de Villalba

Hospital de Valdemoro

Hospital Rey Juan Carlos

Hospital de Torrejón

La huelga comenzará con una manifestación programada para el martes 9 de diciembre a las 10:00 horas. Esta manifestación partirá desde el Congreso de los Diputados y finalizará frente al Ministerio de Sanidad. El propósito de esta movilización es reclamar un Estatuto propio que dignifique la labor profesional de los médicos y ponga fin a las condiciones laborales que consideran injustas.

El sindicato médico ha subrayado que existen numerosas demandas pendientes que son cruciales para el bienestar de los profesionales de la salud en la Comunidad de Madrid. Entre estas demandas se encuentran:

Nuevo Modelo de Carrera Profesional:

Proponen un modelo que sea "abierto y permanente".

Debe incluir formación especializada, méritos objetivos, un quinto nivel y sistemas de homologación flexibles.

Respeto a la Singularidad y Responsabilidad del Desempeño Médico:

Exigen una diferenciación retributiva entre categorías A1 y A2.

Insisten en el mantenimiento de requisitos de titulación y categoría.

Jubilación Anticipada:

Solicitan la aplicación de coeficientes reductores que tengan en cuenta la penosidad y los riesgos laborales asociados a la profesión.

Incremento de la Remuneración por Guardias:

Proponen que el pago por guardias se eleve al 175%.

Piden la extensión de la autocobertura, asegurando que esta sea voluntaria y que se remunere adecuadamente la jornada complementaria.

Complemento Transitorio:

Reclaman un complemento transitorio por la pérdida de la paga extra de 2010, que debería ser abonado en los meses de junio y septiembre.

"Desde el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, apoyamos la jornada de movilización del martes 9 de diciembre, a las 10:00 horas, frente al Congreso de los Diputados (Plaza de las Cortes, 1. Madrid), donde dará comienzo una manifestación de médicos y facultativos por un Estatuto Médico y Facultativo propio.

SIME, como sindicato médico federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL e integrante de la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), respaldará y acompañará la marcha que partirá ese mismo día desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad, en el marco de las jornadas de huelga previstas para los días 9, 10, 11 y 12 de diciembre.

El objetivo es claro:

- Reclamar un Estatuto específico para médicos y facultativos.

- Exigir medidas que mejoren y dignifiquen el ejercicio profesional de la medicina en el sistema sanitario madrileño, dentro del ámbito de las competencias autonómicas.

Desde SIME y CSIT UNIÓN PROFESIONAL nos alineamos plenamente con estas reivindicaciones y animamos a los profesionales a participar activamente en la defensa de sus derechos. Porque la profesión médica merece respeto, estabilidad y un marco normativo propio.

Desde el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, junto con el resto de organizaciones que constituimos la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), convocamos las jornadas de huelga del personal facultativo del sistema público de salud, que tendrán lugar los días 9, 10, 11 y 12 de diciembre, coincidiendo con el paro médico que han convocado ese mismo día diferentes organizaciones sindicales del Estado.

La protesta estatal se enmarca en el conflicto abierto por el Ministerio de Sanidad a raíz del proyecto de renovación del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, ampliamente rechazado por los facultativos, que se sienten infrarrepresentados en la negociación y desatendidos en sus demandas por no reconocer la singularidad, responsabilidad y trascendencia de sus servicios en la prestación de la asistencia sanitaria pública. Asimismo, denuncian la persistencia de agravios y condiciones precarias, en cuanto a la categoría profesional, jornada de trabajo, guardias y retribuciones del personal médico, en el nuevo “Estatuto Marco” que impulsa el Ministerio.

El día 9 de diciembre tendrá lugar una manifestación desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad, a las 10.00 horas, para reivindicar los derechos de los facultativos de Madrid, en la que estaremos como SIME y en la que contamos contigo. Nos estamos jugando nuestro futuro laboral.

Desde SIME consideramos “más que justificada” la movilización médica de ámbito estatal. Por ello, hacemos un llamamiento a la movilización del personal facultativo para reclamar al SERMAS, con independencia de lo que acabe pasando con la negociación y eventual aprobación del nuevo Estatuto Marco, la implantación de unas medidas “alcanzables” en el marco de las competencias autonómicas que mejoren y dignifiquen indefectiblemente el ejercicio profesional de la medicina en el sistema sanitario madrileño.

En concreto, reivindicamos:

1. Mantener el respeto a la singularidad y responsabilidad del trabajo médico y facultativo, en los términos que recoge actualmente la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), asegurando la distinción de clasificación profesional y retributiva de los diferentes grupos en función de su formación y responsabilidad.

2. Modificar la jornada complementaria (guardias) y descansos (postguardia) con el objetivo de reducirlas progresivamente hasta lograr jornadas máximas de 12 horas consecutivas. Asimismo, considerar dichas jornadas en el cómputo de la jornada laboral y jubilación.

3. Iniciar el procedimiento legal para conseguir la aplicación de coeficientes reductores que haga posible la jubilación anticipada del personal médico.

4. Mantener el tercio de jornada no asistencial de los facultativos y médicos del sistema.

5. Financiar íntegramente todas las actividades de formación, docencia e investigación del personal facultativo, sin distinciones por titularidad de la empresa ni por nivel de complejidad.

6. Regular el exceso de demanda, tanto en la atención primaria como a nivel hospitalario, mediante programas especiales de absorción voluntaria con una compensación adecuada.

7. Aumentar la retribución del precio de la hora de guardia.

8. La actualización de los módulos para mayores de 55 años, tomando como referencia la hora de guardia, y la actualización anual automática y transparente del CPV, con criterios y cuantías homogéneos en todo el SERGAS, son otras de las reivindicaciones que plantean.

9. Movilidad voluntaria abierta y permanente, nunca forzosa.

10. Retribución íntegra de las pagas extra.

11. Jubilación flexible, con el cómputo de todo el tiempo trabajado, ordinario y extraordinario.

No debemos renunciar a la mejora de nuestras condiciones laborales y a la defensa de nuestros derechos profesionales para suplir la carencia estructural de profesionales. ¿Por qué no puede aspirar a una jornada laboral con un máximo de 35 horas semanales como el resto de trabajadores? ¿Y nuestro derecho a conciliación con su vida familiar y personal? La mejor manera de garantizar los intereses de los médicos y facultativos es a través de un ESTATUTO PROPIO. “Sin un Estatuto Médico no hay sanidad”, resume CSIT.

El Ministerio de Sanidad ha incorporado en el borrador del nuevo Estatuto Marco todas aquellas demandas que se encuentran dentro de su ámbito competencial, tras un proceso de diálogo técnico y político que ha incluido más de 60 reuniones con sindicatos, comités de huelga, comunidades autónomas y otros actores implicados, tal y como afirma el Gobierno.

El texto resultante busca garantizar la unidad del régimen estatutario del personal del Sistema Nacional de Salud, evitando desigualdades entre territorios, facilitando la movilidad profesional y permitiendo una planificación sanitaria homogénea.

Desde Sanidad se considera que se ha alcanzado el máximo desarrollo posible dentro de los márgenes de una ley básica estatal, articulando un marco común respetuoso con las competencias autonómicas. Bloquear su aprobación por demandas ajenas al marco competencial implicaría desaprovechar una oportunidad histórica de reforma normativa, pendiente desde hace dos décadas.

Qué mejoras incluye el borrador del nuevo Estatuto Marco

Fin de la inestabilidad mediante OPEs obligatorias cada dos años, con plazos máximos de resolución y la digitalización completa de méritos y trámites, junto con nuevas herramientas de control de la temporalidad y límites a los nombramientos de interinidad.

Movilidad real y garantizada con un concurso de traslados anual gracias al sistema de concurso abierto y permanente, evitando situaciones en las que no ha habido traslados en décadas.

Límites estrictos a la sobrecarga laboral, reduciendo la jornada máxima semanal a 45 horas, por debajo de las 48 horas de la directiva europea, e introduciendo la figura de la carga horaria excesiva, que activa de manera obligatoria la intervención del Servicio de Prevención y medidas correctoras inmediatas.

Transformación del modelo de guardias:

La guardia pasa, por ley, de 24 horas a 17 horas.

Las libranzas o descansos obligatorios, previos y posteriores a la guardia, no podrán generar deuda horaria y, por lo tanto, reducen proporcionalmente las jornadas ordinarias. Esto, de facto, significa reducción de la jornada ordinaria por cada jornada de guardia.

Se ponen límites al número de guardias semanales y se consolidan los descansos obligatorios.

Ampliación de la protección ante noches y turnos penosos a supuestos de enfermedad, cuidado de menores y embarazo además de la exención a mayores de 55 años.

Conciliación reforzada, que se convierte en un derecho del personal: flexibilidad horaria regulada, obligación de informar con antelación de la jornada, y Planes de Igualdad con medidas específicas de conciliación en todos los centros.

Mejora integral del descanso laboral, con reconocimiento de la pausa como tiempo efectivo, compensación obligatoria de descansos en 14 días y regulación explícita de libranzas asociadas a las guardias.

Regulación de las plantillas: las plantillas deberán estructurarse de forma que no generen carga excesiva ni sobrejornada al personal, obligando a ajustar recursos humanos cuando se detecten excesos continuados.

Reordenación de la clasificación profesional, que abandona los grupos EBEP y adopta una estructura basada en los niveles MECU/MECES, ajustada a la realidad formativa sanitaria, sin que ello suponga pérdida salarial ni alteración de funciones asistenciales.

Refuerzo de la vigilancia de la salud, con un papel mucho más activo del Servicio de Prevención, cuyas intervenciones se vuelven obligatorias cuando se superan límites de jornada o se aplican medidas excepcionales, incluyendo la evaluación de riesgos psicosociales.

Incorporación explícita de la formación, docencia e investigación en el marco estatutario, reconociendo su papel dentro de la actividad profesional y obligando a integrarlas en la planificación funcional.

Impulso a la negociación colectiva, manteniendo todas las materias actuales y añadiendo otras nuevas como el reconocimiento del solape, el registro del tiempo de trabajo, los Planes de Igualdad y la organización de los programas especiales de actividad.

Reconocimiento estructurado del tiempo de solape, necesario para garantizar la transmisión de información entre turnos, que pasa a ser un elemento regulado y negociado.

Mayor seguridad jurídica ante situaciones excepcionales (como pandemias), en las que los descansos solo pueden alterarse con informes preventivos, motivación expresa y exclusión de colectivos vulnerables.

Marco claro para solicitar coeficientes reductores de jubilación, permitiendo iniciar el procedimiento para profesiones sanitarias que acrediten trabajos penosos, tóxicos, peligrosos o insalubres.

Proceso participativo y garantista de elaboración normativa, con aportaciones de sindicatos, CCAA y entidades profesionales, y con una tramitación parlamentaria abierta a enmiendas.

Qué no puede incluir el borrador del nuevo Estatuto Marco

No puede invadir competencias autonómicas. Como ley básica, el EM debe respetar que la organización y gestión concreta de los servicios sanitarios corresponde a las CCAA. No puede detallar aspectos operativos de gestión interna, porque sería inconstitucional.

No puede fijar importes salariales exactos. Las retribuciones específicas (complementos, cuantías de guardias, nocturnidad, etc.) dependen de cada servicio de salud y de la Ley de Presupuestos, por lo que el EM no puede establecer cifras.

No puede conceder jubilación anticipada. La competencia sobre jubilación anticipada recae únicamente en la Seguridad Social. El EM solo puede remitir al Real Decreto 402/2025, de 27 de mayo que regula los coeficientes reductores.

No puede fijar la jornada de 35 horas. La duración de la jornada semanal es competencia de cada comunidad autónoma, así que el Ministerio no puede establecer un límite obligatorio (ni superior ni inferior).

No puede gestionar la distribución concreta de turnos y guardias. El EM otorga flexibilidad a los servicios de salud para elegir la modalidad de prestación de los servicios: con turnos o con guardias sin entrar a decidir y organizar competencias que son exclusivas de cada servicio de salud.

No puede garantizar por sí solo la reducción de temporalidad. Aunque fija mecanismos, depende de que las CCAA convoquen procesos de estabilización, resuelvan OPEs en plazo y apliquen los nuevos sistemas. El EM no puede ejecutar directamente esas políticas.

No puede detallar en exceso la norma. Si incluyera regulaciones demasiado precisas que limiten el margen autonómico de actuación, podría ser recurrido ante el Tribunal Constitucional. Por tanto, debe limitarse a la regulación básica.

"El Ministerio de Sanidad reitera su compromiso con la mejora de las condiciones laborales del personal sanitario dentro de los límites legales que establece el marco competencial vigente, como así plasma el nuevo texto acordado. Asimismo, apela a la responsabilidad colectiva para no desaprovechar esta oportunidad de modernización y cohesión del sistema sanitario público, pendiente desde hace más de veinte años". La continuidad del proceso legislativo y su tramitación parlamentaria permitirán seguir incorporando aportaciones constructivas, siempre dentro del respeto al reparto constitucional de competencias", afirman.