Además de histórico presentador de informativos, fue una figura clave en la Transición
El periodista Fernando Ónega ha fallecido este martes 3 de marzo en Madrid a los 78 años, dejando tras de sí más de medio siglo de trayectoria profesional y una huella profunda en el periodismo político español. Su capilla ardiente se instalará en la Casa de Galicia en Madrid, donde familiares, amigos y compañeros podrán darle el último adiós.
Nacido en Pol (Lugo) en 1947, Ónega desarrolló una carrera estrechamente ligada a la historia reciente de España. Fue una de las voces y plumas más influyentes durante la Transición, etapa en la que desempeñó un papel relevante tanto desde los medios de comunicación como en el ámbito institucional.
Ónega fue director de informativos de la Cadena SER y ocupó puestos de responsabilidad en medios como el diario YA y la COPE. Su análisis político, su capacidad narrativa y su cercanía a los centros de decisión le convirtieron en un observador privilegiado de los cambios que marcaron el final del franquismo y el inicio de la democracia.
Entre 1977 y 1978 ejerció como jefe de prensa del presidente del Gobierno Adolfo Suárez, una etapa clave en su trayectoria. A él se atribuye, además, la redacción de la histórica frase “Puedo prometer y prometo”, pronunciada por Suárez en la campaña electoral de 1977 y que quedó grabada en la memoria colectiva del país. Posteriormente escribiría una biografía del expresidente, profundizando en su figura política y humana.
Tras su paso por la política institucional, Ónega regresó a los medios, donde consolidó su prestigio como analista y columnista. Durante años fue una de las voces más reconocibles de la radio española, especialmente en Onda Cero, y colaboró en distintos periódicos nacionales, aportando una mirada reflexiva y didáctica sobre la actualidad.
Su estilo combinaba información, opinión y una notable capacidad para contextualizar los acontecimientos políticos. Fue reconocido con numerosos premios a lo largo de su carrera por su contribución al periodismo y por su defensa de la profesión.
Más allá de sus cargos y responsabilidades, Fernando Ónega fue considerado un referente para varias generaciones de periodistas, especialmente en el ámbito del periodismo político. Su muerte supone la despedida de uno de los grandes cronistas de la democracia española, testigo directo y narrador de algunos de los momentos más decisivos del país en las últimas décadas. |