x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

19
Mar
2015
¿Inmunidad? PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

 

Jesús Hernández Gallardo

 

¿Es procedente mantener la inmunidad parlamentaria con la que está cayendo desde el mundo de la política?. Esta pregunta me la hago muchas veces, creo que se trata de una cuestión que debería estar en primera línea de debate, plantearse antes de las elecciones, descubrir si hay partidos que barajan la posibilidad de que se dé por acabado este privilegio. Yo creo que la Justicia lo aplaudiría, dejaría a todo político en la senda por la que caminamos todos los españoles y se va imponiendo el tema a empujones.

Pensar mal de un político actualmente en España parece el deporte nacional, es similar al juego de los dardos, donde existe una diana y todos lanzamos el puntiagudo artilugio para que penetre en las entrañas de todos. Es cierto que no todos deben estar en el punto de mira, que hay gente honrada en ese mundo, los que atienden esta obligación como un servicio a los demás, los que nunca inflan cifras, quienes se sienten felices con tan solo su nómina, aquellos que ponen orden en los anzuelos que aparecen en su camino.

Los tribunales que marcan la pauta de la Justicia española puede que estén despistados, es posible que se les desvíe la vista cuando aparecen políticos por los banquillos, al saltar en la prensa nombres de políticos con siglas nobles, con poder en su cuello blanco, con capacidad de maniobras de dudosa claridad. Ahí es cuando se debe poner orden, el momento en que se tiene que dar honor a la toga que vistes, cuando se tiene en el frente a un elemento con poder bajo su manga. Estas son las causas que dan prestigio, que dignifican las togas y el honor de una Justicia de dudosa calidad.

Es fácil sacar la guadaña para segar la sombra de un ciudadano que ha defraudado cuatro perras a Hacienda ocultando el pago del IVA, o cuando no se puede pagar un piso hipotecado por sufrir un infortunio que te deja en el paro. Para eso la celeridad es máxima, no dudo que se tenga que actuar conforme a los criterios de los contratos firmados, pero también sobresale la dignidad de la persona y ahí patinan los criterios jurídicos. Los ciudadanos de a pié estamos rodeados por los poderes implacables instituidos para poner orden en la sociedad, estamos fuera del amparo de una Justicia con alma y a los pies de la injusticia.

El desencanto social clama al cielo, pide ayuda, invoca a otras fuerzas que puedan actuar ya que en España actualmente estamos los ciudadanos en cueros, transparentes, se vive en un acoso imperturbable por parte de los que nos mandan en todos los sentidos. Por el contrario, los políticos están al abrigo de la justicia con minúscula, los que están en connivencia constante, aquellos que se les concede galones y no los merecen.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas