06
Mar
2015
Novatos con Vitola Imprimir
Punto D Vista - Otra mirada
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Jesús Hernández Gallardo

La situación actual de la política obliga a que los ciudadanos nos revisemos los bolsillos, nos echemos un repaso por nuestras pertenencias, las que hemos logrado con nuestro esfuerzo, nuestro trabajo, nuestro afán por contribuir con honradez a nuestro país. La razón está en la nube turbia, ennegrecida, cargada con políticos corruptos que ha asolado el panorama y los bienes colectivos profanados por robos de aquellos que están al descuido, preparados con el antifaz en el bolsillo, la recortada en la ingle y con el cuello blanco en su gabinete.

Los años te hacen disfrutar de vista de pájaro e ir planeando por toda la panorámica política, dando vuelta tras vuelta lentamente, dándote cuenta en cada giro de los gestos y movimientos de cada uno, buscando anidar en los sillones del poder. Son aquellos que ansían llegar a aterrizar en el aposento del mando, que les van a laurear por cuatro años sin obstáculo alguno que lo impida.

Los que no hemos tenido jamás ese arrebato, el afán de inmiscuirnos en las entrañas de la política podemos divisar, desde la retaguardia ese mundillo belicoso, cómo las empuñaduras de los sables afloran a primera vista y chasqueando con ruidos perfectamente identificados. No sé qué magnetismo tan vigoroso atraerá a los políticos que ya han pasado por cargos de mando, por lugares que te permiten manejar todo un entramado al son de una sinfonía ajustada a los intereses del poder.

¿Será una droga?. Quién sabe, es posible que sea un poder irremediable, irrefrenable, que te hace estar por encima de todos, que te dota de un genio que machaca al contrario, te facilita capacidad para volar en lo alto, más allá de las nubes y otear a todos aquellos que se enfrascan en la trinchera contra tus intereses, contra tu "legítima" voluntad de poder, que se hacen enemigos, que te quieren arrebatar tu sillón y luchas con todas tus fuerzas para contrarrestar esa fuerza "invasora".

Susana Díaz jamás ha ganado unas elecciones por ella misma, nunca ha conseguido el triunfo, nunca ha llegado por méritos propios a pisar la moqueta del sillón mágico. Ella ha entrado en el gobierno de Andalucía por la dimisión del caudillo Griñán, ha seguido la línea que ha marcado el PSOE en los últimos años, en todos los que están tras el poder de la democracia, por eso las dudas, por eso el temor a quedarse sin la droga del poder, el éxtasis de ser autoridad en Andalucía, el orgullo socialista por su feudo más fiel en España.

Andalucía ha ganado siempre con el PSOE al mando, con la rosa y el puño en el poder, pero esta vez está salpicada y mancillada por los turbios asuntos de los ERES falsos, de los cursos de formación en ebullición, en los que han participado responsables socialistas de la trama corrupta, se han beneficiado de millonarias cifras para bolsillos piratas, para defraudar a los andaluces.

El PSOE está encizañado, desavenido, descuadrado, asintomático, en plena guerra civil para conseguir el báculo del poder en las elecciones generales. Pedro Sánchez ha dado un golpe de mano eliminando a Tomás Gómez, ha propagado un gesto de maestría para enseñar a su prole que es él quien manda, que tiene en su puño el cetro del poder.

Susana Díaz busca el desconcierto de la política europea y nacional, armas que expandan con ventilador porquería que pulula en la política, el descuido de todos los que con piñón fijo asocian a Andalucía con PSOE, hacen una finta, un engaño a los coleteros de Podemos que están asomando sus credenciales en este feudo andaluz. Llevan con su esponjosa propaganda la buena nueva, el truco del almendruco, la cuadratura del círculo a todos los ilusos que están dispuestos a escuchar, aquellos que se emboban con las palabras espumosas, volubles y vacías. Estos tipos, moscones de la modernidad bolivariana, se meten en todos los saraos, están acechando, mangando, restando, cribando, mendigando y choriceando los votos y las intenciones de todos los desesperados, son tahúres del Guadalquivir y trileros baratos en tierra.