x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

21
Ene
2015
Virtual colmena política PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Jesús Hernández Gallardo

Erase una vez una colmena afincada en piel de toro, lugar hospitalario para estos himenópteros amantes del bien vivir y llenos de ambiciones en éste ecológico mundo de los insectos de nobles aspiraciones. Se trata de una colmena con mucha tradición, historia y hazañas dignas de resaltar, aunque en la actualidad está atacada por el virus de la corrupción.

La colmena está llena de abejas y de zánganos, como no podría ser de otra manera, pero están en plena época efervescente porque se han convocado elecciones para nombrar a la abeja o abejorro reina o rey, según proceda. Es así que el mundo colmenero se está armando de argumentos ecológicos de mucho calado, se están construyendo pancartas pintadas con extractos de flores, tales como rosa, amapola, hortensia, tulipán, viborera, borraja y un sinfín de derivados. Cada flor representa a un bloque de candidatos que, amparados y recubiertos del colorido, propagan sus discursos para que la sociedad colmenera se empape de ellos y se nutra de ideales.

En la mundanal vida de las abejas y zánganos que habitan en la orbe apícola, existen numerosas colmenas, situadas en lugares geográficos identificados con distinto carisma, en particular en la colmena Helas ahora están en fase de decisión electoral y parece que el abejorro de Siriza será quien triunfe en la colmena. Aquí, en nuestra colmena, la de la piel de toro, ha aparecido un espécimen coletero del mismo ADN que el zángano de Siriza, podría tratarse de un híbrido con las mismas entendederas, de esos que prometen todo y al final hacen bien poco, quizás porque no sepan de las labores de gobierno. La colmena está con la antena mosqueada, suspicaz con el ladronicio habido recientemente y con los zánganos que se han llevado del tesoro su mejor jalea real. Se busca savia nueva, cargada de buenas intenciones y con ganas de hincar sus antenas en el beneficio de la sociedad colmenera.

Por otra parte los aburguesados figurones de los melosos partidos tradicionales en la colmena ven cómo sus reinados están al borde del abismo apícola, ya que las abejas y zánganos prometedores de todo y conseguidores de casi nada, aprietan en sus consignas, inciden en corrupciones pasadas, hablan de trasnochados zánganos politicastros erosionados en el alma de las ideas colmeneras de antaño. Vierten lágrimas de cera viendo los arrebatos de poder que circulan por el ambiente de la colmena, susurran con rabia cantinelas de pesimismo, sus cánticos parecen mudos comparados con el alegre y ligero discurso del coletero himenóptero. Sus trompeteros himnos retumban en la colmena como látigos que lastiman el rancio son del pasado, serenatas llenas de pompa y boato que son capaces de potenciar todo el olor a miel rancia que evoca ecos del ayer. Es como el pan y circo de los zánganos romanos, lo que se ofrecía a la plebe sabiendo que todo iba a quedar en agua de borrajas, son los castillos en el aire, en el vaporoso horizonte que nunca verá posar en la hierba de los frondosos campos donde liban abejas y zánganos de la vieja piel de toro. Ha aparecido un híbrido de zángano "castellers", independiente en sus planteamientos y con ganas de dar un gran portazo en la colmena, se trata de un individuo butifarrero con la sombra floral y corrupta en el lomo, virrey sin control, capaz de hacerse rico en comisiones y tesoros del colectivo, su jefe de secta no hace Mas que estirar de la cuerda con la clara intención de partirla en añicos.

Las huestes coleteras buscan trepanar los cerebros clavando su aguijón entre antena y antena, se saben con ventaja por no haber participado en gobierno colmenero alguno y gozan de la virginidad del zángano inexperto, su discurso es de lo más dadivoso, hacen tabla rasa repartiendo la miel con numérica igualdad, conforme las soflamas de colmenas AChavistas@, es decir, de repúblicas apícolas de continentes lejanos.

Aun sabiendo que la miel que ofrecen está pocha, que no valdrá para hacer futuro, gozan de las ilusionadas esperanzas de todos los zánganos y abejas jóvenes larvarias, desencantadas de lo que se les ha ofrecido hasta ahora. Los coleteros himenópteros revolotean como charlatanes, sabedores que cautivan, embaucan, echan a la calle borbotones de abejas y zánganos encandilados con su verborrea facilona y convincente, es una fuerza triunfal cargada con munición vacía, que de tener que gobernar, la montarían parda por no tener realidad que ofrecer.

Los aburguesados carcas de flores azuladas y rosas en el muñón temen lo peor, ven la que se les viene encima y se conjuran para echar el resto, poner la leña al fuego para conseguir voltear las cuestas o las encuestas, quien sabe. Se les escapa el futuro, son capaces de no robar más, de ser decentes con las abejas y zánganos y de cumplir con disciplina. (Quién lo iba a decir!. Están en pie de guerra electoral, enarbolan varias banderas con rabia, hacen cantos de humildad, juran ser honrados con la ciudadanía colmenera y se someterán a controles de bolsas y bolsillos si fuera necesario.

Y colorín gualda colorado, este cuento se ha acabado.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas