30
Jun
2011
El Ministerio de Sanidad provoca una alerta sanitaria al aconsejar a bebés no consumir pescado azul ni hortalizas Imprimir
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A pesar del consejo, avisan de que “no revisten ningún peligro”

La Ministra de Sanidad hace cundir el pánico entre la población2011-07-01

La ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha lanzado este jueves un mensaje de tranquilidad a los consumidores, asegurando que pueden comer "con todas las garantías" tanto pescado azul, como crustáceos u hortalizas de hoja verde, como las acelgas y las espinacas, pues sus beneficios están "fuera de toda duda" y no existe ninguna prohibición o alerta sobre ellos.

Además, niega que haya "motivos para la alarma" por el hecho de que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recomiende ahora reducir e incluso eliminar el consumo de estos alimentos en menores de tres años y embarazadas.

Reconoce que los niveles de metales presentes en algunos alimentos son "una preocupación constante" frente a la que Sanidad está "en constante alerta". Sin embargo, puntualiza que los ciudadanos pueden "consumir todos estos alimentos con plenas garantías", ya que la recomendación de la AESAN es "sólo una recomendación para que determinadas poblaciones --como son niños y embarazadas-- sean más cuidadosos en su alimentación y eviten riesgos".

En concreto, la AESAN recomienda que las mujeres en edad fértil, las embarazadas y las que están en período de lactancia eviten el consumo de pescados azules grandes como el pez espada, el tiburón, el atún rojo y el lucio.

También deberían dejar de comerlo los niños menores de tres años y limitar su consumo a 50 gramos por semana los niños con edades entre los 3 y los 12 años.

Según ha precisado el director de la AESAN, Roberto Sabrido, el motivo es que el mercurio se acumula en la grasa de estos pescados y las especies más grandes tienen, por lo tanto, más grasa y pueden acumular más cantidad de este metal, que podría afectar a "los consumidores con organismos más sensibles", como niños y embarazadas.

Estos dos colectivos pueden, en cambio, comer sardinas, anchoas o caballa con toda tranquilidad, pues al ser pescados azules más pequeños contendrían menos mercurio. "En estas edades, por ejemplo, se podrían consumir 100 gramos de atún en lata a la semana", acota.

"Para los demás consumidores se sigue aconsejando comer pescado azul y lo recomendable es toar entre tres y cuatro raciones a la semana, alternando su consumo con el de pescado blanco", añade.

Otra de las recomendaciones de la AESAN es limitar el consumo de la carne de la cabeza de los crustáceos --gambas, cigalas o carabineros, entre otros-- con el objetivo de reducir la exposición de los consumidores cadmio, un metal que puede causar disfunción renal y que se acumula, precisamente, en la cabeza de estos animales.

El tercer consejo de Sanidad es el de no incluir, por precaución, ni espinacas ni acelgas en los purés de los niños menores de un año y , en el caso de incluir estas verduras antes del año, procurar que la presencia de estas verduras sea menos del 20 por ciento del puré.

Asimismo, la AESAN recomienda no dar más de una ración de espinacas o acelgas al día a niños entre 1 y 3 años y no dar espinacas o acelgas a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales. Además, apuesta por que los consumidores no mantengan a temperatura ambiente las verduras cocinadas.

El objetivo sería, según Sabrido, reducir los niveles de nitrato en esta población, ya que su exceso en el organismo puede provocar la aparición de una enfermedad denominada denominado metahemoglobinemia o síndrome del bebé azul. "A partir de los tres años, tanto las acelgas como las espinacas se pueden consumir con toda normalidad", concluye.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco) asegura que este sector cumple "escrupulosamente" la normativa vigente en relación a la presencia de metales pesados como el mercurio en los alimentos y, por ende, no utiliza atún rojo en sus conservas.

Así lo aseguran tras la recomendación que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, hace a mujeres embarazadas, en fase de lactancia y niños de corta edad (entre 1 y 30 meses) para que no consuman éste u otros pescados con alto contenido en mercurio.

Por ello, y ante las "confusiones" que pudiera generar dicha advertencia, Anfaco recuerda que la presencia del atún rojo en conserva es "prácticamente nula".

Además, recuerdan que la AESAN acota la problemática al producto procedente del Mediterráneo y consumido en fresco, congelado y fileteado, preparaciones a las que la conserva es "totalmente ajena".

De igual modo, recuerda que sus productos se elaboran fundamentalmente con túnidos tropicales procedentes del Océano Pacifico, Indico y Atlántico y "totalmente alejados de esta problemática".

Anfaco advierte de que el atún en conserva es "el producto al que los consumidores reconocen más beneficios y propiedades nutricionales", según desvela el estudio Consumidor e Información Nutricional elaborado por ANFACO y GfK, que también lo considera "el producto al que los consumidores perciben de un modo más cercano a la realidad".

La Confederación Española de Pesca, Cepesca, ha calificado este jueves de "exagerada y alarmante" la recomendación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) de que las mujeres en edad fértil, embarazadas o en período de lactancia y los niños menores de 3 años eviten en consumo de pez espada, tiburón, atún rojo y lucio por ser especies contaminadas con mercurio.

Cepesca, que agrupa a 52 asociaciones de armadores, más de 1.625 empresas y 1.981 buques pesqueros, insta a la AESAN "a revisar esta recomendación y adecuarla al Informe de su propio Comité Científico", que sugería mantener las recomendaciones de consumo de 100 gramos semanales para los grupos de riesgo.

Asimismo, insta a esta agencia de Sanidad a desarrollar "un estudio más profundo que tenga en cuenta el efecto antagonista frente al mercurio de sustancias antioxidantes presentes en los pescados y mariscos, como el selenio".

"El mercurio presente en pescados --especialmente en grandes migradores-- se debe a la contaminación natural de los océanos como resultado de la actividad volcánica bajo el agua y chimeneas termales que lo emiten desde el inicio de los tiempos", dice la confederación.

"Estudios científicos coinciden en que la presencia de trazas de mercurio en grandes migradores se ha mantenido estable en las últimas décadas y suele estar por debajo de los umbrales tolerables de 1 parte por millón (ppm) o 1 mg/kg peso fresco fijados por la UE, diez veces por debajo de los que causarían posibles efectos adversos", añade.

Cepesca dice que "convendría tener en cuenta" las conclusiones del Panel de Expertos de la FAO y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en su informe de enero de 2010 prima los beneficios del consumo de pescado sobre el posible riesgo por contenido de mercurio.

FAO y OMS destacan que los beneficios para la salud del consumo de pescado se pueden asociar con la prevención de enfermedades cardiovasculares, el cáncer de próstata, los trastornos inmunológicos, la osteoporosis y con el término de los embarazos y el posterior desarrollo neurológico y cardiovascular de los lactantes y los niños.