06 Mar 2026 |
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Ayuso y Almeida cumplieron con la tradiciónMiles de madrileños han vuelto a llenar desde la medianoche del jueves la plaza de Jesús y las calles cercanas del barrio de Las Letras para participar en el tradicional besapiés del Cristo de Medinaceli, una de las manifestaciones de fe más arraigadas de la capital que cada primer viernes de marzo congrega a fieles llegados de toda la región. La Basílica de Jesús de Medinaceli ha abierto sus puertas durante toda la jornada para permitir el paso ininterrumpido de devotos que esperan en largas filas para acercarse a la imagen y tocar o besar sus pies. La escena se repite cada año, aunque con matices propios de cada jornada. En esta ocasión, la lluvia ha marcado el día en Madrid, pero ni el mal tiempo ha disuadido a los fieles que han aguardado pacientemente su turno. La tradición marca que los devotos pidan tres deseos, simbolizados en muchas ocasiones con tres monedas iguales, de los cuales —según la creencia popular— solo uno llegará a cumplirse. La basílica alberga una de las imágenes más veneradas por los madrileños. Se trata de un Cristo nazareno de la primera mitad del siglo XVII, de 1,73 metros de altura, tallado en Sevilla y perteneciente a la iconografía conocida como Cristos de la Sentencia. La talla llegó a Madrid en 1682 con fama de milagrosa y ese mismo año protagonizó una multitudinaria procesión a la que acudió, según las crónicas de la época, “todo Madrid”, desde el pueblo llano hasta la nobleza y la Casa Real. Desde entonces, el primer viernes de marzo se ha convertido en una auténtica romería urbana que cada año reúne a miles de fieles. Entre los asistentes suelen encontrarse también autoridades y representantes institucionales, además de miembros de la Familia Real. Durante su visita al templo, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, destacó el carácter especial de esta jornada para la ciudad. “Es un día bonito, uno de esos días especiales para los madrileños, aunque el tiempo no acompañe demasiado. Eso no impide que el fervor de los madrileños sea el mismo de todos los años para venir a ver al Señor de Madrid”, señaló ante los medios. Siguiendo la tradición de los tres deseos, el regidor explicó que ha pedido paz, apoyo para las personas más vulnerables y empleo, recordando que “en estos tiempos difíciles es importante pedir por la paz, por quienes lo están pasando peor y por que todos podamos tener un trabajo”. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acudido también a la basílica para participar en el tradicional besapié al conocido como “Señor de Madrid”, una de las citas religiosas más multitudinarias de la capital. A las puertas del templo, la dirigente madrileña ha explicado que entre sus peticiones se encuentra la igualdad entre hombres y mujeres, coincidiendo con la celebración este fin de semana del Día Internacional de la Mujer. “Voy a pedir por la igualdad entre hombres y mujeres, ante la ley y ante las oportunidades, y contra las injusticias, los abusos y la explotación de mujeres y niñas”, ha señalado. Ayuso también ha defendido la importancia de preservar las tradiciones y el legado cultural. En este sentido, ha subrayado que “la tradición y la fe se mantienen” y que, incluso quienes no tienen creencias religiosas, deberían conocer la herencia cultural de la que procede la sociedad actual. Además, la presidenta regional ha querido acordarse de las personas que sufren la soledad, especialmente en un contexto marcado por la baja natalidad. Según ha indicado, cada vez las familias son más pequeñas y existe el riesgo de que muchas personas lleguen solas a la vejez. Por ello, ha defendido la necesidad de “apostar por la vida y por los niños, sin olvidarnos de las personas más vulnerables”. La reina emérita Sofía de Grecia ha participado este viernes en una de las tradiciones religiosas más arraigadas de Madrid: el besapié del Cristo de Medinaceli. Su visita a la basílica madrileña fue recibida con aplausos y vítores por parte de decenas de personas que aguardaban tras las vallas para saludarla y mostrarle su afecto. A su llegada al templo, la reina fue recibida por la Junta de Gobierno de la Archicofradía de Jesús de Medinaceli y por los frailes capuchinos, que la acompañaron hasta el interior de la basílica. Allí, mientras sonaba el himno nacional en el órgano del templo, avanzó por la nave central para besar los pies de la imagen del Cristo de Medinaceli, un gesto que repetirán a lo largo del día miles de fieles que acuden a venerar al conocido como “Señor de Madrid”. La tradición de que un miembro de la familia real acuda a este acto se remonta a finales del siglo XVII, cuando la imagen fue recuperada y devuelta al culto. Desde entonces, la Corona ha mantenido su presencia en esta jornada, que se celebra cada primer viernes del mes de marzo. En los últimos años también ha participado el rey Felipe VI, que acudió al besapié en varias ocasiones, tanto como monarca como cuando aún era príncipe. Tras permanecer unos veinte minutos en el interior de la basílica, doña Sofía salió a la calle y saludó a las personas que la esperaban entre gritos de “¡Viva la reina!” y “¡Viva España!”, agradeciendo el cariño recibido. El primer viernes de marzo ha vuelto a convertir a Madrid en escenario de una de las tradiciones religiosas más arraigadas de su calendario. A pesar de la lluvia, cientos de fieles han acudido a distintos templos del centro para participar en los tradicionales besapiés y besamanos, actos de devoción que marcan la antesala de la Semana Santa. Uno de los puntos de mayor afluencia ha sido la Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe, en el barrio de las Letras, donde durante toda la jornada se ha celebrado el besamanos de Nuestro Padre Jesús del Perdón, imagen de la Hermandad del Silencio tallada en 1945 por Víctor González Gil. Los devotos han esperado bajo la lluvia para venerar esta talla, que cada Domingo de Ramos abre los desfiles penitenciales de la ciudad. A pocos metros, la Iglesia de San Pedro el Viejo ha acogido el tradicional besapiés de Jesús El Pobre, una de las imágenes más populares de la Semana Santa madrileña. Cientos de personas han hecho cola durante el día para acercarse a esta talla vinculada a una congregación fundada a comienzos del siglo XIX y reorganizada tras la Guerra Civil. También la Real Colegiata de San Isidro ha celebrado el besamanos de Jesús del Gran Poder, otra de las imágenes que procesionan el Jueves Santo por las calles del Madrid de los Austrias. Si el tiempo lo permite, su estación de penitencia se prolongará durante más de cinco horas por el centro histórico. Esta jornada de devoción se considera tradicionalmente el inicio simbólico del camino hacia la Semana Santa en la capital, una cita que cada año reúne a miles de madrileños y visitantes en torno a algunas de las imágenes más veneradas de la ciudad. |