20
Nov
2015
Gran Hermano 16 (GH 16): Expulsión Suso, entrevista con Mercedes Milá y Suso pierde los papeles en directo Imprimir
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El programa sube su audiencia gracias a la monumental bronca entre Aritz y Han

Vamos por partes, que hay mucho que contar sobre lo ocurrido en una de las galas más completas de los últimos años en Gran Hermano. En primer lugar, simplemente felicitar a Mercedes Milá por la entrevista que hizo a Suso, una entrevista en la que puso en su sitio a un personaje que bajo ningún concepto debería haber pasado dos meses en un programa de televisión (ayer ya demostró que si no cambia de actitud va a tener extremadamente complicado volver a pisar un plató, y ya de bolos ni hablamos).

Y es que parece que, como meter personajes con actitudes violentas genera polémica y repercusión, el programa lleva repitiendo el patrón desde hace ya unos cuantos años (y seguirá haciéndolo hasta que ocurra lo inevitable, todo hay que decirlo...). Por suerte este año no han conseguido nada de lo esperado. El público, asqueado por un triángulo totalmente falso, les ha dado la espalda, y sólo ha vuelto cuando el segundo vértice ha salido por la puerta. De tal forma, la salida de Suso busca “reconciliar” a esa parte de la audiencia que abandonó tras la no expulsión del concursante por intento de agresión a Vera, y vaya si lo consiguieron. Tan sólo unos minutos después de la salida de Suso estallaba (literalmente) una nueva trama que venía larvándose desde hace muchas semanas: Han y Aritz enfrentados y a punto de llegar a las manos en directo.

Ante semejante devenir de los acontecimientos el programa decidía dar marcha atrás en el guión de la gala previsto, y anular el comienzo de la recta final que iba a producirse esa misma noche. Además, y si vosotros decidís que Han se quede dentro (de momento no parece que estéis por la labor...), ya tienen un nuevo triángulo en ciernes que fomentar tras desvelarse, de forma oficial, lo que Sálvame contó hace mes y medio: Biki, la defensora de Aritz es su “persona especial”, la propietaria de la llave y con la que lleva esa relación “sin etiquetas” de la que siempre habla el vasco.

Ni que decir tiene que si Biki entra en la casa Han podrá explotar el papel de víctima que ya se le está yendo de madre, buscando convertirse en una nueva Paula (Sofía, por mucho que lo hayan intentado, no ha conseguido cuajar en la audiencia). Pero, insisto, para eso primero Han tiene que salvarse de esta expulsión, y no lo va a tener nada fácil, pues el público ya ha visto el “cartón” a la relación entre el chino y el vasco, una relación en la que Aritz no es tan malo ni Han tan inocente...

Pero de todo esto hablo en el siguiente post, que este está dedicado a la despedida de Suso, una despedida esperada y necesaria para pasar página definitivamente a una carpeta más falsa que la de Flor y Feroz. Suso se marchaba con un 61,8% de los votos y lo hacía de una forma que nadie había hecho hasta ahora: autoexpulsándose, al ser él el que pronunciase la fórmula litúrgica de la expulsión.

Pero antes de eso, y sin una Marina salvada en los primeros minutos del programa, Suso y Sofía se enfrentaron en un duelo en el que vieron todo su paso por la casa de cristal pero que no degeneró en una última bronca. Sofía, por cierto, contaba al volver a la casa que había quedado en los vídeos como una auténtica acosadora, y que no entendía por qué aún no había sido expulsada (cuando salgas te lo contamos...).

Así Suso se marchaba y llegaba al plató para mostrar su verdadera cara, esa que sólo habíamos intuido en la pelea con Vera (de la que, por cierto, no se habló durante la entrevista), pero que no dudó en sacar nada más entrar en el plató: insultando al público que le abucheaba, interrumpiendo la entrevista para encararse con ellos y poniendo de los nervios a una presentadora que no le expulsó de plató porque había que rellenar una hora de gala (lo he dicho antes, o cambia la actitud de este personaje o su carrera televisiva va a ser más corta que la de Florentino de la Florence).

Ante semejante elemento, la Milá volvió a tirar de raza dejándole por los suelos simplemente haciéndole que hablase: Suso, así, creyó que estaban alabando su comportamiento con las mujeres, su virilidad, o su relación con Raquel (la Milá le recriminó si era una relación de conveniencia y él respondió: “Pero tu has visto lo buena que está”), y terminaba de forma magistral llamandole niñato en su cara aunque de forma muy sutil: “cuando crezcas verás que los pantalones siguen siendo cortos”.

La entrevista con Suso también dejaba una nueva advertencia a Raquel para que se alejase cuanto antes del catalán, y la mejor respuesta posible para entender la actitud de Aritz tras lo ocurrido con Han: “Mi cuerpo es mío y yo decido cuando lo tocas. Para mí no es no, si para ti no es así, tienes un problema”, le soltaba Biki a un Suso que no entendió la indirecta.

Una pelea con Maite y su relación con su madre terminaban una entrevista interrumpida (y menos mal) por lo que estaba ocurriendo dentro de la casa, con Han y Aritz montando una bronca monumental en directo. Así las cosas la despedida de Suso, posicionándose con Han entre abucheos del público al chino, provocaban un último asalto con Marta y Han saltando contra el catalán.