06
Nov
2015
Gran Hermano 16 (GH 16): Expulsión Amanda; entrevista con Mercedes Milá; y el programa trata de recuperar su audiencia perdida Imprimir
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
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La venganza por la no repesca de Maite pone en la calle a la favorita del programa

No hay nada como hacer presión para conseguir cosas. Si el público de Gran Hermano se enfadaba, y mucho, el pasado jueves tras la repesca de Raquel, hasta el punto de hacer bajar las ya depauperadas audiencias de las galas y debates, anoche el programa intentó volver a contentarles con una expulsión sorprendente: la gran favorita del programa, junto con Han y Aritz (y si no os lo creéis analizad los anuncios de cada una de las galas, y mirad quien cierra cada uno de ellos), abandonaba la casa en una eliminación que sólo se podía entender tras analizar lo ocurrido en las redes sociales durante la última semana.

Y es que esta vez habéis tocado exactamente su fibra más sensible: el dinero que se recauda por los SMS. Si habéis visto las evoluciones de porcentajes desde el martes hasta ayer, os habréis dado cuenta de que no se han movido en toda la semana. Esta vez ni porcentajes igualados, ni sorpassos, ni sorpresas, ni campañas de colaboradores (por cierto, ahora hablamos de una de ellas que anoche se fue de la lengua...). Simplemente el público del programa dijo “basta”, y dejó de votar en los momentos en que en otras expulsiones se ha recaudado el 70% de lo que se consigue cada semana.

Así, para intentar recuperar a esos votantes (parece que los espectadores les importen bastante menos), decidieron dejar que, por una vez, fuera la voz mayoritaria la que decidiese la expulsión, y así la campaña de venganza por la repesca de Raquel (no porque el programa no la haya expulsado tras soltar todo lo que se le ha ocurrido sobre lo que ocurre en el exterior) se cobraba una víctima totalmente inocente cuyo único pecado ha sido estar en el momento menos indicado en el peor lugar posible.

Amanda, es cierto, ha estado muy cerca de Suso incluso en sus momentos más reprobables, pero todo parecía indicar que, una vez el catalán saliese por la puerta, iba a potenciar su “vis cómica” para colarse en una final que, por qué no, podría haber ganado. Pero la venganza de los espectadores fue contundente, y podría tener continuidad si las audiencias de anoche han subido algo con respecto al pasado jueves (la cadena, por fin, se ha dado cuenta de lo que está ocurriendo, con absolutamente todos sus programas de noche hundidos y derrotados por Antena 3 o por TVE, por lo que ha decidido poner toda la carne en el asador de cara a la próxima semana. Así el miércoles se estrenará “Ocho apellidos vascos” para intentar dañar a Bertín Osborne, y pretenden convertir la carrera final de motociclismo en un acontecimiento al estilo de la Fórmula Uno. Ellos sabrán, pero esas no son las teclas que hace falta tocar para recuperar la credibilidad perdida. Saben perfectamente la decisión que tienen que tomar, y si no lo hacen ellos, pueden ser otros los que lo hagan).

Decía que podría haber continuidad, y así lo desvelaba una colaboradora del Debate a través de Twitter, cuando contaba que los siguientes en ser expulsados serían Raquel y Suso. Si esto lo hubiera contado cualquier otro, no pasaría de mera suposición, pero al venir de alguien que trabaja en la cadena, y con mucha cercanía a la productora, es una “opinión” con bastante más peso del que pudiera esperarse (de momento, parece que no va mal encaminada, tras ver los resultados de las nominaciones...).

Amanda abandonaba la casa, pero lo hacía en una gala en la que nada era lo que parecía (ya que han decidido recuperar, y me alegro por ello, la temática de la edición, con los secretos y las mentiras como protagonistas, pueden salvar los muebles con una recta final sorprendente al más puro estilo GH 12+1), pues las dos rivales del duelo, Amanda y Marina, se quedaron en la casa en lugar de viajar a la sala de expulsiones. Así, y cuando todos esperaban que Ricky fuese el expulsado ( o en su defecto Suso), Milá soltó la bomba en medio del salón. Amanda se quedó totalmente congelada y con la cara blanca, mientras sus compañeros dudaban si lo ocurrido era o no cierto. Raquel, por supuesto, montó su particular show, mientras que Han proponía a la atleta que se rebelase contra la expulsión.

Pero en cualquier caso Amanda salía de la casa, dejando a los concursantes destrozados, y teniendo que rehacer las nominaciones a toda prisa (en el siguiente post os lo cuento), y lo hacía con un 51,8% de los votos que se convertían en un 57,5% tras la salvación de los otros dos nominados.

La andaluza entraba en el plató cuarenta minutos después de la expulsión, entre gritos de “ganadora” y sin entender todavía por qué estaba allí. La presentadora intentó ser sutil con el asunto, dejando que fueran otros los que se lo soltaran, pero, en vista de que nadie quería coger el toro por los cuernos, tuvo que ser ella, a través de un mensaje recibido, la que desvelase la verdad: Amanda había sido expulsada como venganza por la repesca de Raquel.

La chica no se lo creía (supongo que empezará a hacerlo cuando vea lo ocurrido durante esta semana), pero saberlo hizo que el tono de su entrevista cambiase por completo. La Amanda que había entrado haciendo bromas (hasta llamó “super” a Merche) se transformó en la deportista competitiva y con sed de venganza que queríamos ver, provocando que se despachase durante su conexión final en la que lloró con Raquel y Han, y cargó contra Niedzella (la acusó de llamarla choni), y Marta (“no tengo que decirte nada. Te lo está diciendo el plató”)

Pero antes de eso, Amanda vio su paso por la casa, con lo ocurrido en Halloween, y su relación con Han como asuntos destacados. También hubo tiempo para los medio enfrentamientos con Maite y Quique, aunque siempre en un tono cordial.