x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

12
Nov
2014
Gran Hermano 15 “GH 15”: Fran hace las paces con Azahara, Vitín enamorado de Alejandra, y las yolandristas ponen en riesgo la continuidad del programa PDF Imprimir E-mail
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Según Pepe Herrero, la productora se reúne de urgencia para intentar atajar la crisis que puede matar el formato

Cuando comenzó esta edición hace ya 54 días, todos los indicios apuntaban a que sería la última de un programa que ha cambiado la historia de la tele: el tema Argi, el polémico final de GH 14, la petición expresa de la cadena de evitar escándalos, las ordenes de la cadena de ningunear el programa en el resto de la parrilla, los tímidos comienzos, y, sobre todo, la reaparición del primer invitado que pisó la casa de Gran Hermano hace ya quince años como supermaligno, no auguraban nada bueno.

Sin embargo, el programa demostró la pasta de que está hecho. Con una escaleta variada en la que tenían cabida todos los asuntos importantes de la convivencia, y con la entrada de Lucía a dinamitar la casa, la edición comenzó a subir de audiencia multiplicándose por la parrilla y levantando el boicot del resto de programas.

Pensando que todo estaba hecho, el programa optó por centrarse única y exclusivamente en el triángulo amoroso dejando a un lado el resto de tramas, pero la actitud de uno de los vértices de ese triángulo lo hizo saltar todo por los aires. Una impresentable actitud durante dos noches de fiesta con alcohol sin castigo por parte del programa provocaba que la audiencia comenzase a rechazar abiertamente el concurso bajando peligrosamente los espectadores día tras día, y generando diversas llamadas de atención por parte de la cadena.

Al volver a ver los fantasmas del pasado, el programa optó por contentar a esa audiencia escondiendo la actitud de Omar y, por consiguiente, de los que estaban con él. Esta decisión provocó una ligera subida de audiencia al centrar todo en Paula y Luis, pero generaba una de las mayores campañas de desprestigio jamás emprendida en Twitter.

Desde el pasado domingo las yolandristas han convertido el hastag #TimoGH15 en Trending Topic, sin que los muchos intentos de otros grupos de carpeteras por oponerse hayan surtido efecto. Tanto es así que, el lunes, los diarios nacionales se hacían eco del escándalo abriendo con ello sus páginas de televisión. Ante una bola de nieve que no hacía más que crecer, durante la tarde de ayer, según explicaba Pepe Herrero, la productora reunía en Madrid un gabinete de crisis para intentar salvar un formato que, ahora sí, está en serio peligro.

Pues lo que parece que las yolandristas no quieren entender es que no sólo están poniendo en peligro la victoria de Alejandra (será expulsada, si o si, cuando esté nominada), sino que están matando un programa con quince ediciones normales a sus espaldas, tres especiales (dos reencuentros y la Revuelta), y dos ediciones VIP; y 16 años de vida.

Sorprende que no vaya a ser ni el boicot de los anunciantes, ni la desidia de la productora lo que vaya a terminar con el programa el próximo 18 de diciembre, sino la propia pasión de aquellos que viven, más que ven, el formato. Y es que lo que parecen olvidar las plataformas de apoyo es que esto, ante todo, es un programa de televisión, y se busca agradar al mayor número de gente para evitar que apaguen la tele.

Si Paula es la protagonista indiscutible de esta semana se debe a que sólo ella (ahora hablo de la fiesta de anoche, menos animada que otras, pero también interesante) ha hecho algo que pueda ser convertido en vídeos, mientras que los demás se limitan a dormitar, acordarse de sus novios y tener charlas intrascendentes para el juego. Sin embargo, eso que llaman favoritismo no es indicativo de nada, porque a la hora de la verdad, quien decide son los votos.

Como ejemplo recuerdo lo que ocurrió hace ya diez años en GH 5. Toda la gala de inicio estuvo centrada en Aída Nizar, a la que se convirtió, literalmente, en el concursante número 13, que entró en la casa cuando los demás ya estaban reunidos, e incluso, se habían hecho la foto oficial. Por si fuera poco, absolutamente todos los resúmenes de esa semana, debates, corrillos, etc estuvieron, no ya centrados, sino literalmente copados (a excepción del episodio vaca de Fresita), por vídeos de la vallisoletana, lo que no impidió que fuese expulsada con un porcentaje que a día de hoy sigue siendo un misterio.

Es decir, el público tiene la capacidad de decidir qué programa quiere ver, y cómo transcurre el juego, pero para ello tiene que votar. Por supuesto que es muy cuestionable el pago de casi dos euros por voto en tiempo de crisis, y que sería mucho más democrático un voto libre a través de Internet, pero eso, aparte de no garantizar nada (véase el caso John Cobra), haría que el programa fuese inviable.

Si a eso se le suma esa propuesta que han lanzado para que cada concursante tenga el mismo tiempo de vídeos, lo que puede salir de aquí es un engendro de proporciones incalculables, además de un programa soporífero (si ya es difícil buscar vídeos para la entrevista de un concursante que ha pasado dentro de la casa sesenta días, imaginad dedicarle veinte minutos cada día).

Como programa de televisión, Gran Hermano se basa en los principios de narración como forma de darle coherencia al discurso: creación de estereotipos con los que el público pueda sentirse más o menos identificado, que generen filias y fobias, y, en última instancia, que promuevan el voto. Porque a cualquier reallity le da igual que caiga bien un concursante en concreto; lo que importa es que genere la suficiente empatía como para que unos quieran salvarle y otros expulsarle a través de SMS.

Vamos a ver que ocurre el jueves tras la expulsión de Vitín, pero, mucho que temo que esta campaña de acoso al programa le va a costar muy caro tanto a Alejandra como a Yolanda, hasta ahora extremadamente protegidas (¿cuantas parejas han ganado tres inmunidades?) por el concurso.

A la espera de ver que ocurre, y de si nos enteramos de lo sucedido en el gabinete de crisis, conectamos con la casa. Anoche tocaba fiesta y, para animar un poco una casa extremadamente aburrida, el programa decidió meter bastante más alcohol del habitual: una queimada gallega mas la tradicional botella de vodka de todas las fiestas, provocó que la Fiesta de San Martiño diera algo de juego.

Y es que Doña Paula y su torero siguieron enfadados tras lo ocurrido el lunes (Paula hizo ciertos comentarios sobre leche y trompetas que no gustaron nada a Luis, por lo que su actitud hacia la hawaiana cambió por completo). Si recordáis, habíamos dejado a los “cuatro mosqueteros”, o “el cuarteto de la cabra”, como los llama Fran (para nosotros, los hawaianos), intentando hacer creer al grupo que Fran y Luis eran padre e hijo.

La sorpresa llegaba al día siguiente, cuando Paula, una de las artífices de la broma, aseguraba que sí tenían un parecido importante, y que sí podrían ser familia. Al principio, Luis juega diciendo que Fran abandonó a su madre tras dejarla embarazada, y que le había conocido hace poco tiempo (¿a que me recuerda a mí esta historia?), para después explicarle que Hugo y él son hermanos o que Fran es el padre de Papirrín.

Eso sí, la broma termina cuando Luis le dice a la hawaiana que reconozca que es un hombre. Paula suelta una contestación que a Luis no le gusta nada y, tras jurarle que Fran es sólo su apoderado, permanece callado durante todo el resto de la tarde. Con la fiesta y el alcohol, Luis suelta la lengua, y lo hace para pedirle a Paula que no hable del tema Omar. La hawaiana se enfada mucho y le dice que no la coarte y que hablará de lo que le de la gana.

Dejo a los hermanos con un último asunto, y además de importancia. Paula preguntaba a Luis que es una tonadillera justo antes de inquirirle por la situación procesal de Ortega Cano. Molesto, Luis se niega a hablar del tema y pide que no hablen de eso (recordemos que, tal y como él mismo ha contado, Luis ha pasado una temporada viviendo en Cantora, la finca de Isabel Pantoja, por lo que no sería de extrañar que el asunto le tocase mucho más de cerca de lo que parece).

Por su parte, Fran aprovechaba la fiesta para intentar hacer las paces con Azahara y Juanma. Más allá de que el apoderado no quiere llevarse nudos si sale de la casa mañana, todo parece indicar que la posibilidad de poner en marcha una ONG lo ha reactivado como jugador (a nadie se le escapa que, si consigue llevarse a su terreno a Azahara, y, sobre todo, a Juanma, será muy difícil que vuelva a salir nominado, al menos hasta que comience el juego individual.

Es curioso, pues la bronca del pasado martes se produjo, precisamente, por el sentido del voto de Juanma, y esta vez han dejado que sea Fran el único que busque alianzas. No se si es porque están cansados de jugar, o porque creen que ya está todo el pescado vendido, pero sorprende bastante la actitud de las primas).

Terminamos (que esto ya está quedando muy largo) con el tema más destacado de la noche: la relación entre Alejandra y Vitín. Si recordáis, habiamos contado que la de Albacete estaba muy cariñosa con el madrileño desde la noche de la nominación, situación que se multiplicó gracias al orujo. Vitín aprovechaba la fiesta para anunciar “un bombazo”, y Alejandra, temiendo lo que pudiera ocurrir (si Vitín se declara y ella le rompe el corazón la prima estará en la calle en muy pocos días), intentó pararle los pies.

Además, la chica acudió al confesionario para pedir al super dormir lejos de Vitín, algo que al chico le sentó fatal. Viendo que era ella la que estaba quedando peor, Alejandra volvió a abrazar al de Carabanchel, siendo respondida de forma cortante: “si eres mi amiga, no me agarres de la cintura”. Omar intentaba terciar a su manera: “no es posible que te guste una rubia y justo después una morena” (justo, justo lo que pasó con Lucía y Paula).

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

¿Quién debe abandonar la casa de Gran Hermano VIP 5? Segunda nominación
 

A Todo Color



































Noticias Relacionadas