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08
Nov
2014
Gran Hermano 15 “GH 15”: entrevista Shaima en el Deluxe, Paula se vuelve loca al no llevarla su ropa, y el programa cruza el ecuador de la edición PDF Imprimir E-mail
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
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El conflicto con Omar le cuesta a Gran Hermano la “gala del terror” menos vista de la historia

Algunos concursantes tienen la capacidad de seguir presentes en la casa mucho tiempo después de haberla abandonado, y eso mismo es lo que ocurría con Loli durante la jornada de ayer. La bruja se convertía en protagonista de todas las conversaciones, a pesar de no estar presente, incluso consiguiendo que se hiciese realidad su última profecía dentro de la casa. Y es que Loli era mucho más que una habitante de la casa de Gran Hermano. Era la que manejaba los hilos a su antojo, usando las cartas para mover las relaciones dentro del juego, y conseguir una influencia que permanece a pesar de que ella ya no esté.

Eso sí, su lugar ahora lo ha ocupado una sorprendente nueva alianza que ya se forjó en los primeros días de la casa, pero que ahora sí comienza a dar sus primeros frutos: los primos y las primas podrían comenzar un juego unidos en el que Azahara puede tener la última palabra. La clave está, por supuesto, en lo ocurrido durante la Gala del Terror (por cierto, la menos vista en número de espectadores de las nueve celebradas en la casa de Gran Hermano, ahora os cuento), en la que, contra todo pronóstico (dentro, fuera lo teníamos clarísimo), Luis conseguía quedarse dentro a pesar de su enfrentamiento directo con Omar.

El retorno del torero provocaba que el grueso de concursantes de por amortizados al dúo calavera, dando por hecho que irán saliendo cuando estén nominados, y girando, por tanto, el juego en una nueva dirección, una dirección en la que Paula y Fran se erigen como líderes de un grupo; mientras que Azahara y Juanma se perfilan como directores del segundo. Eso sí, hay piezas que aún deben definirse en este juego, como Jonathan, cada vez más lejos de la prima Yoli (ahora os cuento), y Hugo, que sigue siendo el tercer trillizo en la relación de Paula y Luis.

Así, a día de hoy tendríamos a Omar y Vitín apartados del grupo, y esperando a salir uno detrás de otro; al grupo primista (Alejandra, Yolanda, Juanma, Azahara, Jonathan); a los hawaianos (Fran, Paula, Luis, Hugo); y, sin definirse de forma clara, Rubia, que, intuyo, muy pronto comenzará a jugar como concursante (el factor cabra puede cambiarlo todo cuando el juego pase a ser individual, pues es muy probable que Rubia se lleve todas las simpatías entre el público por lo novedoso de que un animal concurse. Eso sí, si la cabra gana hay que exigir que los 300.000 euros se inviertan en productos exclusivamente para ella, y que su dueño no vea un euro).

Pero mientras la cabra entra en el juego, la casa sigue con sus alianzas particulares. La noche antes de la expulsión de Loli, Alejandra tuvo un importante acercamiento con Vitín, que a punto estuvo de terminar en carpeta (que más hubiera querido Vitín). El de Carabanchel le decía a la albaceteña que “si duermes sola es porque quieres”, y Alejandra recogía el guante dando un masaje sensual en el pie al imitador. La cosa iba subiendo de temperatura y Alejandra decidió ponerle el cacao para los labios al chico, antes de tirarle el sujetador. La cosa, por supuesto, no pasó del tonteo, y Alejandra se marchaba tras recoger su prenda.

Al día siguiente (recuerdo, justo antes de la expulsión), las primas tenían un pequeño encontronazo mientras recortaban letras. Yolanda insinuaba que Alejandra no lo estaba haciendo bien, lo que enfadaba a la prima morena. Vitin, de nuevo conciliador, intentaba poner orden en la relación. La bronca, por cierto, tenía una segunda parte, esta vez entre Yoli y Hugo a costa de unas patatas (la comida provoca más conflictos cuando es abundante que cuando no hay. Curioso, cuanto menos).

El gallego cogía un tupper lleno de tubérculos con la intención de comérselos para evitar que se pusiesen malos. Jonathan le daba permiso, pero las patatas eran de Yoli, por lo que no tardó en liarse una buena. Yoli, al principio enfadada porque se comiesen sus patatas, se lo recriminó a Hugo, pero se tranquilizó al descubrir que había sido Jonathan el que le había dado permiso.

Hugo, por su parte, se tomó fatal que le criticasen haberse comido el tupper y contestó de malas formas a la prima. Yoli terminaba llorando por la presión acumulada (dos broncas en pocas horas, y la posibilidad de que el primo saliese por la puerta esa misma noche), pero Hugo acababa pidiéndole perdón por comerse sus patatas.

Con la casa muy revuelta comenzaba la gala, en la que Loli abandonaba la casa, Luis se deshacía en lágrimas al verla salir, y los primos atacaban al torero por su actitud. La post gala dejaba a Omar y Fran enfrentados abiertamente por la nominación y la nueva situación de la casa (el apoderado llamaba cobarde al de Carabanchel por sacrificar a su amigo en lugar de exponerse él), y a Juanma y Azahara poniendo en marcha la nueva alianza, una alianza en la que el nexo común sería la animadversión a Fran.

Este nuevo grupo se hacía con el control de la cocina tras la salida de Loli, y precisamente, invocando su recuerdo para hacerlo. También recordaban las profecías de la bruja, y comprobaban con asombro cómo su última visión se cumplía exactamente en ese momento (Loli había pronosticado la tarde anterior que al día siguiente estaría en su casa y se acordaría de sus compañeros al ver a Alejandra partiendo un pollo, algo que, efectivamente, ocurría). Y es que el poder de la bruja ha sido el verdadero motor de la edición hasta el momento.

Una conversación mostrada en la gala y que no vimos en directo contaba una versión sorprendente de la razón por la que los concursantes se acercaron a Omar tras la tarjeta amarilla del domingo. No fueron las señales del exterior las que provocaron el acercamiento, sino la visión de Loli de que Omar iba a llegar muy lejos en el programa (mas bien la bruja dijo que iba a estar “hasta el final”, algo que, visto como se van a desarrollar los acontecimientos, puede significar muchas cosas. Ahora os cuento...).

Ahora, al verla salir por la puerta y al grupo de Paula con mucho más poder, se replantean mucho las señales de Loli. Loli también anunciaba a Juanma que la semana de su expulsión tendría una gran bronca, por lo que el primo evita todo conflicto, aunque no esté nominado.

Termino con los primos con lo sucedido durante la noche de ayer, y que parece haberlo cambiado todo. Los concursantes, por aquello de estar en la tele y variar su vestuario, recibían ropa nueva desde el exterior (ahora os cuento, que hay mucha plancha en este envío). Jonathan, entre otras prendas recibía una sudadera que se compró con la “persona especial” que tiene fuera, lo que volvía a sumergirle en el mar de dudas (sinceramente, este chico está “colado” por ella. La pulsera, la sudadera... Absolutamente todo le recuerda a ella).

Viendo la nueva “recaída” del primo, Alejandra y Vitín decidían hablar claro con Yolanda, y lo hacían para exponerle que sólo existe relación por parte de ella. La chica se negaba a aceptarlo, pero poco a poco lo fue entendiendo. Como conclusión, Yoli y Jonathan dormían separados por primera vez en varias semanas (en el fondo no es tan extraño. Esta relación sólo se mantenía por la influencia de Loli, asi que, una vez fuera, la evolución normal es la que ha habido, aunque sus fans no lo entiendan).

Cambiamos de grupo. Fran y Luis comenzaban la mañana post expulsión con una conversación a través de metáforas que se entendió a la perfección. Fran le decía a Luis que “le gusta acabar lo que empieza” (hablaba del libro de la Campos). Luis lo entendía a la perfección pidiéndole que se mantuviese al margen durante esta semana y que se alejase de los comentarios. Fran terminaba con un consejo a su torero: “estar solito es muy importante”.

Sin embargo (así es Gran Hermano), quien siguió el consejo del apoderado fue Omar, que evitó el intento del programa de montar una nueva bronca a costa del “paso del Ecuador” (ahora os cuento largo y tendido lo que dio de si la fiesta). El de Carabanchel, otrora tan combativo, esta vez pidió que no se enviasen mensajes de mal rollo (la fiesta consistía en escribir tarjetas anónimas con los defectos y virtudes del resto de concursantes).

Con Omar tranquilo (y sabíendose en la calle en poco tiempo), la fiesta no provocó polémicas ni broncas, y terminó con todos bailando y de muy buen rollo. Fran no tardó en darse cuenta del sorprendente cambio de actitud del otro “mastermind” de la casa, y así se lo contó al grupo de los hawaianos, muy crecidos tras la salvación de Luis.

Más cosas (todavía hay mucho más que comentar). Como decía antes, la entrada de ropa de fuera había dado juego dentro de la casa, y es que Yoli se emocionó mucho al ver como entraba el jersey de su madre que le robaba a escondidas, según ella misma confesaba. Sin embargo, la que más foco tuvo por este asunto fue Paula, que se volvió literalmente loca al descubrir que ella no tenía ropa.

Vamos por partes. Como al resto, el super llamó a la hawaiana al confesionario para entregarle su ropa, pero la chica descubrió que las prendas introducidas en la casa no eran suyas (todo apunta a que se trataba de la ropa de Shaima). Al ver que nadie se acordaba de ella, Paula entraba en brote insultando a todo el mundo y poniéndose extremadamente nerviosa.

Por suerte la locura transitoria duró poco, y, en cuanto recibió su verdadera ropa, Paula volvió a ser la de siempre (mucho ojo a este vídeo y cómo lo presente el Debate, pues fueron dos muy parecidos: “mi pelo nooooo” y “Salou es mío” los que hicieron ganadora a Fresita hace ya diez ediciones).

Seguimos. La nueva prueba semanal convertirá a los concursantes en “Héroes de la aviación”. El nombre esconde una prueba idéntica a las que ya estamos acostumbrados: pedalear durante todo el día para conseguir un número de kilómetros. La diferencia con otras, y puede generar conflictos, es que además del ciclista otros dos concursantes deben subirse a las alas del avión para equilibrarlo. La clave que va a generar problemas es que cuando uno quiera cambiar de turno los otros dos también deben salir, siendo sustituidos por otros tres concursantes, y no pudiendo repetir en otra posición...

Antes de hablar del exterior, termino con la Fiesta del paso del Ecuador. Los concursantes celebraban haber pasado más de la mitad del concurso confeccionándose togas romanas. Pero lo verdaderamente importante es lo que supone el propio concepto de “ecuador”. El programa, con esta fiesta, reconoce abiertamente que no habrá ampliación del contrato inicialmente firmado con la cadena y que el programa terminará tras los tres meses contratados, en concreto (lo contaban ayer los concursantes) el próximo 18 de diciembre, justo el día en que la bruja Loli veía salir a Jonathan...

Así la cadena ha decidido no ampliar la duración de la edición (a pesar de haber estado sobre la mesa dos meses más de concurso y una edición VIP de otros dos meses) tras la espectacular caída de audiencia que se ha producido en la última semana (justo, por cierto, tras la polémica “no expulsión” de Omar). Tanto es así que la Gala del Terror del pasado jueves perdía dos puntos con respecto a la gala de la semana anterior volviendo a quedarse ligeramente por encima del 20%, y consiguiendo ser la menos vista, en espectadores, de las nueve celebradas por el programa.

Algo menos de 2.500.000 de personas vieron la noche de zombies, 250.000 menos que la que, hasta ahora, ostentaba ese record negativo: el “circo del terror” de GH 12+1. Eso sí, en share el retorno de Cristian tuvo bastante menos que la entrada de la Campos: en concreto un 18,5%.

Hoy no voy a especular sobre las razones de la caída de audiencia, porque no quiero hacer leña del árbol caído, pero sí vamos a intentar fijar el calendario de lo que queda hasta el final del concurso.

La no ampliación de la edición provoca que, a cinco semanas del final, siga habiendo en la casa 12 concursantes, un overbooking que se puede solucionar de dos formas (no se por qué me da que el programa optará por la segunda): una recta final con doble expulsión semanal, aprovechando el espacio que ocupa el Debate y que nos dejaría mucho movimiento dentro de la casa con los concursantes agrupándose y alejándose a toda velocidad, y con las traiciones y broncas fluyendo conforme se acercase el maletín; o una final a ocho en dos días como la del año pasado, que impida a los concursantes jugar y deje la decisión en manos de carpeteras...

Al margen del juego, ayer Telecinco que, por cierto, cambió el resumen de Gran Hermano en Divinity por un concierto contra el maltrato, entrevistaba a Shaima dentro del Deluxe (seguro que habéis notado que el debate sobre el programa también ha desaparecido del programa de Jorge Javier), y lo hacía para acrecentar aún más el aura de nuestra habibi favorita.

Shaima no se cortaba un pelo a la hora de responder absolutamente a todos los asuntos polémicos que la han rodeado tanto dentro como fuera de la casa. Hablaba de su foto junto a un cordero degollado (“es una de las tradiciones de mi religión”); de las dudas sobre su condición sexual (“no me molesta lo que digan”); de la polémica sobre el hijab (se negó a dar el nombre del concursante que había dicho que un piojo aparecido en el colacao era suyo); y de su amiga de Nueva York (es eso, una amiga, y mucho mayor que ella).

Tampoco renunció a contar su relación con El Príncipe (ella no vive allí, sino su abuela); y lo ocurrido con su familia tras el paso por el programa (tras aquel polémico mensaje de su hermana, la familia se volcó en apoyarla, y hoy están más unidos que nunca). Habló sobre Moha (el chico está llevando muy mal la fama de su amiga), y confesaba que su novio “oficial” la dejó al salir del concurso.

Además, volvió a ser la Shaima que nos encanta al soltarle a Jorge Javier: “¿acaso dudas que vas a acabar en el infierno?”, y pidió perdón a Belén Esteban por su polémico comentario dentro de la casa. La chica terminaba su visita demostrando que lo que dijo al empezar la entrevista: “Soy como soy. Soy Shaima” lo llevaba hasta el final, y se marchaba del plató del Deluxe entonando su famosísimo “Habibi” (y pensar que al principio la comparamos con Aída... Shaima es una auténtica joya, como persona y como concursante).

 

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