13
Ago
2026
Un italiano caído del cielo en Daganzo Imprimir
Zona Este - Daganzo
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El primer vuelo en globo de España dio nombre al polígono de la localidad

Hace 234 años, un 12 de agosto de 1792, los vecinos de Daganzo de Arriba vieron cómo el cielo les devolvía algo que no esperaban: un globo aerostático con un hombre dentro. Era el primer vuelo en globo tripulado y con éxito realizado en España, y su protagonista, el capitán italiano Vicente Lunardi, acabó convertido en el invitado más insólito que había pisado nunca el pueblo.

El vuelo, que partió de los jardines del Buen Retiro de Madrid ante la atenta mirada del príncipe Fernando (futuro Fernando VII) y una multitud de madrileños de todas las clases sociales, duró aproximadamente una hora y recorrió unas cinco leguas —unos 28 kilómetros— antes de posarse en Daganzo de Arriba . No llegó muy alto: apenas alcanzó los 300 metros de altitud antes de que el viento lo arrastrara hacia el noreste .

Las crónicas de la época describieron el ambiente como "innumerable y lúcido el concurso de ambos sexos y todas clases". Bandas militares amenizaban la espera mientras se preparaba el globo. A eso de las seis menos cuarto de la tarde, el artefacto comenzó a elevarse entre vítores y aplausos . Una vez en el aire, Lunardi escribió una carta al Duque de la Roca, patrocinador del evento, en la que decía: "Excmo. Sr. Me hallo muy bien, aunque con tanto frío que apenas puedo articular las manos. Estoy muy agradecido a V.E. Son ahora en mi reloj las 6 horas y 45 minutos."

La carta fue atada a la pata de una paloma mensajera. Pero la historia quiso que el mensaje tuviera un destino insólito: la paloma cayó en Daganzo, "entre unos cerdos" . Los animales acabaron con ella, y fue el cuidador quien consiguió retirar la paloma de sus bocas. Al descubrir el mensaje, lo llevó a la villa, donde se tomó testimonio del suceso y se remitió al Duque de la Roca junto con la propia paloma.

Cuando el globo comenzó a descender sobre Daganzo, los vecinos quedaron completamente aterrorizados. Según relató Manuel de las Heras, encargado de llevar a Madrid la carta escrita por Lunardi: "En el lugar del Fresno vieron las gentes el globo y pensando que sería alguna cosa de otro mundo, echaban a huir amedrentadas, y las mujeres llorando a lágrima tendida se iban corriendo a sus casas y un guarda de viñas echó mano a una escopeta y le iba a tirar un balazo, y no lo hizo porque el mismo susto se lo estorbó".

Poco a poco, conforme el globo perdía altura, algunos vecinos fueron acercándose. Desde las alturas, Lunardi tuvo que explicar quién era, qué hacía allí y, sobre todo, qué era aquel extraño artefacto en el que viajaba . Finalmente, aterrizó en el paraje del Naipe, donde hoy se alza el polígono industrial El Globo . Una vez en tierra, Lunardi sacó bizcochos y vino que compartió con los curiosos . Los vecinos, ya más tranquilos, le invitaron a acompañarles hasta el pueblo. Unos 16 daganceños cogieron la cesta del globo, con Lunardi dentro, mientras el resto del artefacto era transportado hasta la Plaza de la Villa.

Lunardi entró prácticamente en triunfo. Una vez que los alcaldes consiguieron poner orden, se vació el globo de gas y quedó guardado en el Ayuntamiento. El aeronauta fue alojado en la casa de Pedro Fernández Gasco, en la actual calle de Algete, donde escribió una nueva carta al Duque de la Roca contando sus peripecias . Y para celebrarlo, merendaron chocolate . Tiempo después, Lunardi regresó a Daganzo para donar dos lámparas de plata a la iglesia, que se habrían colgado con cordones procedentes del propio globo. Hoy, el polígono industrial de Daganzo se llama El Globo en recuerdo de aquel histórico aterrizaje . En 2015 se inauguró un parque infantil con el nombre de "El Globo" para recordar el suceso .

Lunardi, que nació en Lucca (Italia) en 1759 y falleció en 1806, realizó su primer vuelo en Londres en 1784 y se dedicó desde entonces a la aerostación . En España realizó varios vuelos: el del 12 de agosto de 1792, otro el 8 de enero de 1793 desde la plaza de la Armería del Palacio Real para recaudar fondos para los Reales Hospitales , y al menos dos más . Pero el que lo cambió todo fue aquel 12 de agosto de 1792. El día que un italiano cayó del cielo en Daganzo y el pueblo, después del susto, lo recibió con chocolate y lo convirtió en leyenda.