02
Jun
2026
La gestora del PSOE de Alcalá seguirá gestionando el partido otros tres meses Imprimir
Zona Este - Política Alcalá
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Foto cedida por PSOE AlcaláLa duración inicial termina este jueves

"El PSOE de Alcalá de Henares atraviesa una crisis profunda y prolongada, con una gestora designada por Ferraz que ha mostrado un total inmovilismo casi tres meses después de su nombramiento", tal y como recordaba Vozpópuli en un reportaje, y es que la gestora fue impuesta tras la dimisión del exsecretario general Javier Rodríguez Palacios, pero no ha logrado organizar unas primarias democráticas, generando un clima de incertidumbre y descontento entre la militancia.

El mandato de la gestora termina oficialmente el 4 de junio, pero se anticipa que solicitará una prórroga de tres meses a Ferraz, lo que retrasaría las primarias hasta septiembre. Este retraso es especialmente grave considerando que las elecciones municipales se celebrarán el próximo año y el PSOE busca recuperar la alcaldía, actualmente en manos de la popular Judith Piquet.

Según diversas fuentes, detrás del inmovilismo existe un plan en las altas esferas de Ferraz para facilitar el regreso de Javier Rodríguez Palacios a la secretaría general, a pesar de su salida del partido en medio de escándalos que incluyen la filtración de una foto comprometida de un compañero y la entrega de contratos públicos a familiares de concejalas de su equipo. La reputación de Rodríguez Palacios ha generado desconfianza entre las bases.

La crisis se ha intensificado con la renuncia de cinco miembros del grupo municipal, lo que ha provocado un malestar considerable. La gestora ha limitado la capacidad de la militancia para participar en el debate interno, prohibiendo reuniones y eventos que no sean organizados por ellos, lo que ha llevado a los socialistas a reunirse en lugares informales como bares para discutir la situación. La militancia se siente cada vez más ignorada y desconectada de sus líderes.

En concreto, la asesora municipal Nerea Masero y la integrante del Grupo Municipal Socialista, May Robledo, presentaban hace unos días su dimisión, con lo que suman cinco las bajas en lo que va de legislatura. La carta de dimisión de Masero ha sido especialmente reveladora, expresando decepción por la falta de humanidad y coherencia en la dirección del partido y denunciando la transformación de diferencias políticas en ataques personales.

Las dimisiones de figuras clave como el concejal Raúl Herrero, el asesor Javier Juárez y la concejala Blanca Ibarra, junto con las recientes salidas, indican un deterioro estructural que afecta la cohesión y la efectividad del grupo. Muchos militantes perciben una estrategia de control interno que prioriza la permanencia de ciertos líderes sobre la salud del partido. La Casa del Pueblo, bajo el control de una Comisión Gestora, se ha convertido en un símbolo de la parálisis política, sin un proyecto claro ni un debate colectivo. A pesar de las dimisiones, muchos de los que se van no abandonan su militancia socialista, lo que sugiere que el problema radica en la gestión interna y no en los principios del socialismo.