Estará presidida por Cristina González
Diez días después de la renuncia de Javier Rodríguez Palacios como secretario general del PSOE de Alcalá de Henares, la dirección regional del partido ha designado una comisión gestora para conducir la transición orgánica de la agrupación local. La gestora estará presidida por Cristina González Álvarez, secretaria de Política Municipal del PSOE-M, e integrada por dirigentes regionales y locales, entre ellos el alcalde de Coslada, Ángel Viveros; la secretaria de Movimientos Sociales del PSOE-M, Laura Abella; el secretario general de Juventudes Socialistas de Alcalá, Santiago Alonso; y la concejala Diana Díaz del Pozo.
La decisión de constituir este órgano provisional responde a los artículos 242 y 244 del Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos del partido, que establecen la suspensión de funciones de la ejecutiva local y la designación de un órgano temporal hasta la elección de una nueva dirección. Su objetivo es restablecer la normalidad orgánica y garantizar el funcionamiento interno del PSOE en Alcalá mientras se prepara el proceso de renovación.
La dimisión de Rodríguez Palacios se produjo tras una profunda fractura interna iniciada el 17 de febrero, cuando promovió un expediente disciplinario contra el secretario de Organización de la agrupación, Enrique Nogués, a raíz de la difusión de una fotografía tomada en un contexto festivo hace más de una década. Esta decisión desencadenó la recogida de firmas contra su liderazgo y aceleró su renuncia, aunque mantiene sus cargos institucionales como portavoz municipal y diputado en el Congreso.
La composición de la gestora ha generado comentarios entre la militancia, sobre todo por la presencia de Diana Díaz del Pozo, cercana al anterior secretario general. Mientras algunos consideran conveniente dar un margen de confianza a la gestora, otros esperaban un órgano más neutral. El resto de los miembros procede mayoritariamente de la estructura regional del partido, lo que refuerza la percepción de una intervención directa del PSOE-M.
Paralelamente, el expediente disciplinario contra Enrique Nogués sigue abierto, y su resolución es vista como clave para evitar que las tensiones internas se prolonguen. En los últimos días, esta situación ha comenzado a reflejarse en el pleno municipal, con visibles tiranteces dentro de la bancada socialista y alusiones directas por parte del Gobierno municipal a la crisis orgánica.
La gestora tendrá la misión de preparar el proceso que culmine en la elección de una nueva dirección política. Los estatutos del PSOE establecen un plazo máximo de noventa días para el funcionamiento de estos órganos, aunque la percepción general en Alcalá es que conviene no prolongar innecesariamente esta fase, especialmente a quince meses de las próximas elecciones municipales. La rapidez en la transición interna se considera esencial para garantizar la claridad del debate político local y la estabilidad de la agrupación. |